El comienzo de una gran cosecha
Las palabras de Jesús impresionaron profundamente a la samaritana; su sed y su convicción aumentaron. Sin comprender todavía el significado de lo que le había dicho Jesús respecto a que «la hora» había llegado, planteó la cuestión de la venida del Mesías como un acontecimiento futuro (Juan 4: 25-26). Los samaritanos entendían, con base en Deuteronomio 18: 15-18, que una figura profética, el Mesías, vendría a restaurar la verdadera adoración a Dios. La mujer esperaba ese momento; sabía que el Mesías iba a aclarar todo lo que tuviera que ver con la religión.
Una vez más, Jesús trajo el futuro al presente. El griego no contiene la palabra «el» —las traducciones al español la añaden—, por lo que el versículo 26 podría traducirse como: «Yo que os hablo, YO SOY». Jesús se relacionó de manera directa con el nombre divino que se utiliza en el Antiguo Testamento (ver Éxodo 3: 14). Se identificó a sí mismo como el Dios revelado o conocido (ver también Juan 6: 20; 8: 28, 58). De todas las declaraciones en las que Jesús reconoció que él es el Mesías, esta es una de las más claras y directas.
A pesar de su anonimato y falta de notoriedad, la mujer samaritana (cuyo nombre ni siquiera sabemos) estaba dispuesta a recibir esta verdad. Mientras que Nicodemo salió perplejo de su conversación con Jesús (Juan 3: 9), ella salió de prisa para compartir lo que había descubierto y para llevar a otros a Jesús (4: 27-30). En una conversación con Jesús, la samaritana pasó de la protesta (vers. 9) y la duda (vers. 12), a la semilla de la fe (vers. 19) y a una confesión y un testimonio de todo corazón (vers. 29, 39). Ella tipifica lo que Juan entiende por discípulo y testigo. La fuente de agua que había en su interior (vers. 14) ya rebosaba de alegría (vers. 28-30).
Antes de que terminara la conversación, los discípulos de Jesús regresaron de la ciudad con provisiones (ver Juan 4: 8). Al principio, observaron la interacción en un silencio que expresaba asombro, pero, cuando ella se marchó, empezaron a instar a Jesús a que comiera (vers. 27, 31). Cuando Jesús rechazó la comida («yo tengo una comida, que ustedes no conocen», vers. 32), el mismo malentendido que afligió a otros volvió a nublarles el entendimiento. Ellos también malinterpretaron las palabras de Jesús en el sentido de que se refería a asuntos terrenales y literales. Pero Jesús hablaba de realidades celestiales y espirituales (vers. 31-35). La confusión de los discípulos se evidencia en los versículos siguientes (vers. 31-38). Jesús subraya su falta de comprensión y dificultad para distinguir entre la comida que él tenía y la que traían los discípulos. ¿Nacimiento terrenal o celestial? ¿Agua natural o agua que da vida? ¿Comida común o el alimento que deriva de hacer la voluntad de Dios? ¿La cosecha de los campos cercanos o la cosecha de las almas? Las conversaciones registradas en Juan 3 y 4 ponen de relieve estos contrastes. Al utilizar estos símbolos, Jesús se inspiró en metáforas del Antiguo Testamento. Por ejemplo, Joel 3: 12-14 describe las decisiones espirituales de la gente en términos de una cosecha.
Antes de que alguien pueda tomar una decisión por Jesús, las semillas de la verdad deben plantarse y cultivarse en el corazón. En algunos casos, todo este proceso puede suceder con bastante rapidez, como se ve en la conversación con la mujer samaritana. Cuando alguien se decide por Jesús, los resultados del esfuerzo personal son evidentes. Tanto la siembra como la cosecha requieren un esfuerzo considerable, pero la cosecha es especialmente gozosa (Salmo 126: 5-6). Cristo ya podía ver la cosecha de las semillas que había sembrado. Mirando hacia el camino a la ciudad, los discípulos pudieron ver a las personas que se acercaban al pozo como preparadas ya para la primera cosecha; guiadas por la mujer samaritana.
Luego de haber repasado el texto que has copiado y resaltado:
- ¿Qué enseñanzas especiales crees que refleja?
- ¿Qué preguntas te surgen?
- ¿Qué partes te parecieron difíciles?
- ¿Qué otros principios y conclusiones encuentras?
- Al considerar la interacción de Jesús con esta mujer, ¿qué es lo que toca más tu corazón?
www.meditacionesdiarias.com
www.faceboock.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile
Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2024.
4to trimestre 2024 «EL EVANGELIO DE JUAN»
Lección 04 «LA CIUDAD DE SICAR»
Colaboradores: Joaquín Maldonado y Adriana Jiménez
