Construir sobre la Roca
El registro de Mateo nos cuenta que el hombre que construyó su casa sobre la roca escuchó las enseñanzas de Jesús y vivió acorde con ellas. Puso en práctica lo que escuchó. Nota el detalle que agrega Lucas: «Se parece a un hombre que para construir una casa cavó primero bien hondo, y puso la base sobre la roca. Cuando creció el río, el agua dio con fuerza contra la casa, pero ni moverla pudo, porque estaba bien construida» (Lucas 6: 48). Como puedes ver, el hombre cavó bien hondo para colocar un cimiento firme, o sea que la clave está en cavar hondo. No solo se nos invita a escuchar las palabras de Jesús, sino también a cavar hondo en sus enseñanzas, para hacer de ellas el cimiento mismo, y la estructura, de nuestra existencia.
El constructor sabio es quien acude a Jesús, escucha sus palabras, explora sus enseñanzas y las pone en práctica. La obediencia demuestra confianza absoluta en las palabras de Cristo, ya que las reconocemos como la base misma de nuestra vida. Construir sobre la roca no es solo ser religioso nominalmente ni conocer a Jesús a la distancia. Ser un verdadero cristiano significa basar nuestras creencias, elecciones y cosmovisión en la verdad de quién es Jesús y qué ha logrado. A esta persona le importan la verdad y la doctrina.
Otra observación interesante es que la diferencia entre las casas solo se pudo ver después de la tormenta. El cimiento de la casa construida sobre la roca no se veía. Sin embargo, todos vieron los resultados de la decisión de cavar hondo luego de que golpeara la tormenta. Los desafíos, las calamidades y las pruebas barren lo superficial y revelan lo permanente. Nuestro testimonio cristiano no es que evitamos los momentos difíciles, sino que nuestro cimiento se mantiene firme bajo presión. Construir sobre la Roca es lo que más nos conviene porque entonces sabemos cómo encontrar paz en medio de la tormenta. Jesús nos da el valor y la paciencia para soportar las tormentas inevitables de la vida.
Cavar hondo es un trabajo que se desarrolla en nuestro interior. Jesús nos sostiene con sus preciosas promesas, y estamos confiados en que podemos lograr todo lo que ha prometido. Encontramos una de las definiciones más hermosas de fe en Romanos 4, que dice que Abraham «no dudó ni desconfió de la promesa de Dios, sino que tuvo una fe más fuerte. Alabó a Dios, plenamente convencido de que Dios tiene poder para cumplir lo que promete. Por eso, Dios le tuvo esto en cuenta y lo reconoció como justo» (Romanos 4: 20-22).
Después de repasar el texto que escribiste y resaltaste:
- ¿A qué parece apuntar?
- ¿Qué preguntas te surgen?
- ¿Qué partes te parecen más difíciles?
- ¿Qué otros principios y conclusiones encuentras?
¿Cuándo fue probada tu fe con mayor intensidad? ¿Qué te enseñó Dios en esa experiencia?
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Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2024.
3er trimestre 2024 «RELATOS QUE TRANSFORMAN»
Lección 13 «CONSTRUYE SOBRE LA ROCA»
Colaboradores: Joaquín Maldonado y Adriana Jiménez
