Rechazar a todos los profetas modernos por una supuesta lealtad a la Biblia es algo común en la iglesia actual. Sin embargo, la Biblia es clara al afirmar que Dios volverá a enviar el don de profecía en los últimos días. Por lo tanto, para ser fieles a la Biblia, debemos estar abiertos a la posibilidad de que haya verdaderos profetas en la era moderna. Jesús advirtió que también habrá muchos falsos profetas en los últimos días (Mat. 24: 11, 24). Si podemos esperar ver muchos falsos profetas y algunos profetas verdaderos, es de especial importancia que permanezcamos cautelosamente abiertos a la idea del don profético y que pongamos a prueba a los profetas según las normas de las Escrituras (1 Tes. 5: 19-21).
Apocalipsis 12 es un capítulo que predice claramente el regreso del don profético en los últimos días. Justo antes de que aparezca el don profético en el versículo 17 (llamado «el testimonio de Jesús»), el versículo 14 introduce el calendario de 1,260 días. (Aunque expresado en términos diferentes, es importante señalar que 31⁄2 «tiempos» o años es lo mismo que 1, 260 días cuando se utiliza un calendario de 360 días). Al aplicar el principio bíblico de que un día representa un año (Núm. 14: 34; Eze. 4: 6), los 1,260 días proféticos simbolizan 1,260 años literales. Entendemos que este período de tiempo se refiere a cuando Roma gobernó como poder político religioso entre el 538 d. C. y el 1798 d. C. Durante ese tiempo, la iglesia se enfrentó a graves persecuciones. Los cristianos celtas fueron masacrados en las Islas Británicas, los valdenses fueron perseguidos en el norte de Italia y los albigenses fueron exterminados en el sur de Francia. Al final de los 1,260 años de persecución iba a seguir la inmediata aparición de la iglesia remanente descrita en el versículo 17.
El versículo 16 proporciona la localización geográfica del acontecimiento del versículo 17, pues dice: «La tierra ayudó a la mujer». A lo largo del Apocalipsis, el agua o los mares representan una zona poblada con países e idiomas establecidos (Apoc. 17: 15). Alrededor de 1798, esto habría sido el «viejo» mundo: Europa, Oriente Medio y Asia. Por lo tanto, la tierra del versículo 16 representa lo opuesto a este viejo mundo, que en 1798 habría sido el continente americano. En este período de la historia, los Estados Unidos de América se habían convertido en un paraíso para la libertad religiosa. Era una nación joven, escasamente poblada y firmemente partidaria de la separación entre la Iglesia y el Estado. Estos factores combinados sirvieron de refugio a los miles de cristianos perseguidos que huían de Europa.
Para cuando llegamos al versículo 17, ya se nos han dado dos cualidades que identifican al pueblo de Dios del tiempo del fin: primero, se levantaría después de 1798; y segundo, se levantaría en una región del mundo aún poco poblada. Apocalipsis 12: 17 añade a esas cualidades, diciendo que el remanente guardaría los Mandamientos de Dios y tendría el testimonio de Jesús. Apocalipsis 19: 10 nos dice dos cosas acerca de este testimonio: primero, que también se conoce como el espíritu de profecía; y segundo, que este espíritu de profecía es algo dado a los «hermanos». Apocalipsis 22: 9 nos dice que los hermanos también son conocidos como los profetas. Entonces, combinando estos versículos podemos concluir que el testimonio de Jesús es el espíritu de profecía o el don de profecía dado a los profetas. Sabiendo esto, podemos estar seguros, según Apocalipsis 12: 17, de que Dios tendrá un pueblo remanente en la tierra que tendrá el espíritu de profecía y guardará todos sus mandamientos, incluyendo el sábado. Dios levantó tal movimiento cuando personas de muchos trasfondos eclesiásticos diferentes se unieron convencidas de la verdad del sábado y abiertas al don profético.
Este don de profecía se manifestó a través del ministerio de Elena G. de White durante un período de setenta años. No hay pruebas que sugieran que ella sea la última profeta, pero no está claro si tendremos otra con la misma amplitud de consejo y asesoramiento. Ojalá estemos siempre atentos a la diferencia entre lo verdadero y lo falso, y seamos humildes para seguir la dirección de Dios y escuchar su consejo.
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Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2023.
4to. trimestre 2023 LA HERENCIA ADVENTISTA
Lección 4 «EL DON DE PROFECÍA»
Colaboradores: Pr. Brayan R Cedillo & Magda Sanchez

