Un buen rato antes del amanecer
Cuando consideramos la razón por la que Jesús vino a esta tierra, ¿es de extrañar que se levantara temprano en la mañana para pasar tiempo con su Padre? En su declaración de misión personal, Jesús dijo: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar libertad a los presos y dar vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a anunciar el año favorable del Señor» (Luc. 4: 18-19). Jesús entendió su misión terrenal y, aunque era el Hijo de Dios, entendió que su humanidad no podría soportar el peso de su llamado a menos que fuera sostenido constantemente por la comunión con su Padre.
En Marcos 1: 35, leemos que Jesús encontró un lugar tranquilo y solitario para orar mientras los discípulos dormían. En aquel tiempo, Jesús estaba hospedado en casa de Simón Pedro. En la cultura de la época, era mal visto que un invitado abandonara la casa de su anfitrión en medio de la oscuridad sin decir nada. Jesús infringió esta costumbre terrenal para buscar un altar de adoración donde pudiera reunirse con su Padre. Cuando Simón y los demás se dieron cuenta de que él había desaparecido, comenzaron a buscarlo frenéticamente. «Todos te están buscando», dijeron cuando lo encontraron (vers. 37). Jesús le respondió: «Vamos a los otros lugares cercanos; también allí debo anunciar el mensaje, porque para esto he salido» (vers. 38).
Justo el día anterior, Jesús había satisfecho las necesidades físicas y espirituales de toda la ciudad. Una multitud lo aguardaba esa mañana, esperando oírlo predicar y verlo sanar nuevamente. Pero Jesús hizo algo inesperado: se negó a quedarse y ministrar a las multitudes que lo buscaban. ¿Por qué se alejó Jesús de una oportunidad tan importante para su ministerio? Acababa de recibir instrucciones de su Padre para ese día. En su sesión matutina con Dios, los planes aparentemente habían cambiado. Debía ir a las otras ciudades a predicar el evangelio, sin importar cuán perfecta pareciera la oportunidad presente.
Este es uno de los puntos más importantes de todo Marcos 1. En ese momento, Jesús demostró cuál era el fruto del tiempo que pasaba con Dios temprano en la mañana, en soledad y retiro. Es entonces cuando comenzamos el día con Dios y le entregamos los planes de la jornada.
Después de repasar el texto que escribiste y estudiaste:
- ¿Qué enseñanzas o conclusiones extraes?
- ¿Qué preguntas te surgen?
- ¿Qué partes te parecen más difíciles?
- ¿Qué otros principios y conclusiones encuentras?
¿Por qué Jesús le dio tan alta prioridad a su tiempo a solas con su Padre?
Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
2do trimestre 2025 «DE VUELTA AL ALTAR»
Lección #08 «LA EXPERIENCIA DE JESÚS ANTE EL ALTAR – 1° PARTE»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez
