lunes , 17 agosto 2026
Lección de Univversitarios 2025

inTerpreta

Enfado apropiado

Muchos se sorprenden al ver cómo responde la Biblia a la pregunta: «¿Es pecado la ira?». Según la Biblia, hasta Dios se enfada cuando la gente peca (ver Deuteronomio 1: 34, 37; 3: 26; 4: 21; 9: 8, 19, 20). Esto nos muestra que la ira no es necesariamente algo malo; a veces puede ser una respuesta justa al mal. Cuando nos enojamos por algo que está mal, esto puede motivarnos a actuar y arreglar las cosas. Ahora bien, si no se gestiona adecuadamente, la ira, por supuesto que acarrea problemas. Cuando nuestra ira está fuera de control, puede llevarnos a la violencia y la destrucción.

La Biblia ofrece instrucciones para controlar la ira. Por ejemplo, declara: «Si se enojan, no pequen» (Efesios 4: 26). Esto nos dice dos cosas: que la ira no es pecado y que es posible expresarla de forma positiva sin dejar que se convierta en odio o venganza. También leemos en Santiago 1: 19 que Dios desea que seamos «lentos» para enojarnos, lo que significa que, en momentos de frustración o ira, debemos pensar antes de reaccionar. En el libro de Proverbios se nos dice que «el necio da rienda suelta a sus impulsos, pero el sabio acaba por refrenarlos» (29: 11). Esto significa que las personas sabias también tienen sentimientos fuertes, pero saben darles la forma adecuada y expresarlos en el momento oportuno. Cuando se trata de controlar la ira, el objetivo no es no volver a enfadarse nunca, ni siquiera dejar de enfadarse en el momento, sino aprender a expresarla de forma constructiva para no destruir las relaciones ni herir a nadie (incluyendo a ti mismo).

Si encuentras difícil luchar contra la ira, debes saber que no estás solo. El primer paso es admitir que tienes un problema y que necesitas ayuda. Después, acude a Dios para que te cure y te dé fuerzas. Por último, busca amigos que te ayuden a mantenerte cerca de Dios. Nunca te avergüences de apoyarte en tus amigos para que te lleven a Cristo. Todos terminamos agotándonos espiritualmente cuando tratamos de ser cristianos a solas, sin una comunidad o apoyo. Las personas que tienen éxito espiritual se rodean de amigos que se exhortan [animan, ruegan, apelan] «unos a otros cada día» (Hebreos 3: 13). Recuerda, sin embargo, que, aunque necesites amigos, tu verdadera curación y tu fortaleza provienen de Dios. Él quiere hacer por ti lo que ningún amigo humano podría hacer jamás.

La victoria sobre la ira suele llevar tiempo. Si no lo consigues a la primera o incluso a la décima vez, no te rindas: sigue avanzando en la misericordia, el amor, el perdón, la gracia y el poder de Dios. No permitas que el enemigo se interponga en tu camino, ni siquiera cuando resbales. Cuando caemos, Dios es fiel para perdonarnos según lo ha prometido. Recuerda las promesas de Dios, habla con él e inténtalo de nuevo.

Luego de haber repasado el texto que has copiado y resaltado:

¿A qué conclusiones especiales llegas?

¿Qué preguntas te surgen?

¿Qué partes te parecen difíciles?

¿Cuáles son las formas y los momentos adecuados para expresar ira?

ección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
1er trimestre 2025 «RENOVAR LA MENTE»
Lección 07 «CALMAR LA MENTE AIRADA»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez

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