
El bautismo debe ser un momento de reconsiderar el pasado y debe inspirar a un compromiso para vivir una nueva vida. A menudo, el pecado tiene un componente adictivo que nos hace sentir incapaces de iniciar una nueva vida. El poder esclavizador del pecado se abre paso en el tejido mismo de nuestras vidas y nos hace sentir como si estuviéramos bajo el gobierno de un déspota tirano. Afortunadamente, si hemos expresado nuestra fe en Cristo a través del bautismo, el poder del pecado ha sido quebrantado. A través del bautismo, hemos dejado la tiránica realidad que Adán creó y abrazamos la liberadora realidad que Jesús estableció. En esta nueva realidad, el pecado ya no necesita ser nuestro rey. No necesitamos obedecer sus exigencias (ver Rom. 6: 12).
Cuando nos unimos a Cristo por medio del bautismo, «nuestro viejo hombre fue crucificado» (ver Rom. 6: 6). Nuestro viejo hombre es la persona que éramos cuando vivíamos en la realidad creada por Adán. Esa persona fue crucificada con Cristo. Ya que esa persona ahora está muerta, no necesitamos ser esclavos del pecado (Rom. 6: 6). Si hemos muerto con Cristo, hemos sido liberados del pecado (6: 7).
¿Cómo empezamos a vivir la libertad que se nos concede en nuestro bautismo?
- Primero, necesitamos considerarnos muertos al pecado y vivos para Dios (ver Rom. 6: 11). En otras palabras, debemos reconocer qué ha ocurrido cuando pusimos nuestra fe en Cristo y nos bautizamos. Mi antiguo yo murió y toda mi conexión con la realidad de Adán ha sido cortada. El nuevo «yo» está ahora conectado con Cristo y con todo lo que él está haciendo.
- Después, debemos presentar nuestros miembros -las partes de nuestro cuerpo-a Dios, como quienes han sido rescatados de la muerte a la vida. Debemos entregarnos por completo a Dios, de tal manera que pueda usarnos como instrumentos de justicia (ver Rom. 6: 13).
Regresa al texto que has copiado o parafraseado. Analízalo directamente y reflexiona sobre su contenido con el máximo detenimiento.
- Encierra en un círculo las palabras, frases e ideas que se repiten.
- Subraya las palabras o frases que consideras más relevantes y que te resultan más significativas.
- Utiliza flechas para conectar algunas palabras y frases que se relacionan con otros conceptos similares.
¿A qué parece apuntar lo que marcaste?
Del pasaje clave, selecciona un versículo para memorizarlo. Escríbelo varias veces con el fin de que te sea más fácil recordarlo.
¿Cómo puedo caminar en la realidad que Jesús creó en vez de en la realidad que Adán creó?
#EscuelaSabaticaUniversitarios
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2021.
1er trimestre 2021 “Carta a los ROMANOS”
Lección 6: «¡MUERTOS AL PECADO!«
Colaboradores: Israel Esparza & Misael Morillo