inTerioriza-LA NECESIDAD DEL NUEVO PACTO

Según Hebreos, el hecho de que Jesús fuera nombrado sacerdote según el orden de Melquisedec significa que se estableció un nuevo pacto. Al antiguo pacto había sido dado sobre la base del sacerdocio levítico (Heb. 7: 11). Los sacerdotes levitas ejercían como mediadores entre Dios e Israel, y la ley excluía a cualquier otra persona de sacerdocio. El autor concluye entonces que un cambio de sacerdocio implica un cambio en la ley sacerdotal. así como un cambio de pacto(Heb.7:12,18,19).

El problema con el antiguo pacto era que no podía proporcionar perfección (Heb.7: 11). Pablo se está refiriendo al sacerdocio levítico y su ministerio (los sacrificios, las fiestas, etc.). Los sacrificios de animales ofrecidos a través de este pacto no podían proporcionar una limpieza verdadera y total del pecado, ni garantizar acceso a Dios (Heb. 10: 1-4; 9: 13-14; 10: 19-23).

El hecho de que haya sido necesario un nuevo pacto no significa que Dios fue injusto con Israel al darles el antiguo pacto. El ministerio levítico y los servicios del tabernáculo tenían el propósito de protegerlos de la idolatría, así como de señalarles el ministerio futuro de Jesús. Hebreos es claro en que los sacrificios eran «una sombra de los bienes que habían de venir› (Heb.10:).

Al señalar a Jesús, los sacrificios debían ayudar al pueblo a poner su esperanza y su fe en ‹el Cordero de Ríos, que quita el pecado del mundo (Juan 1: 29; comparar con Isa. 53). Esto es lo mismo que Pablo quiere comunicar cuando dice que la ley fue «nuestro guía para llevamos a Cristo, a fin de que fuéramos justificados por la fe» (Gal. 3: 24,RV95) o que «Cristo es el fin de la ley, para que todo el que cree reciba la justicia»(Rom. 10: 4, NVI).

En otras palabras, ni siquiera los Diez Mandamientos, buenos y perfectos como son, pueden proporcionar la salvación (Rom. 3: 20-28; 7: 12-14). Proporcionan una norma perfecta de justicia, pero no brindan justicia, como tampoco mirarnos en un espejo puede borrar las arrugas de la edad. Para alcanzar la justicia perfecta, necesitamos a Jesús como nuestro sustituto.

La promesa de un nuevo pacto que encontramos en Hebreos se remonta a Jeremías. Según Jeremías, la promesa de Dios de un nuevo pacto era, de hecho, la renovación del pacto que había hecho con Israel a través de Moisés her. 31:31-34). Se puede decir entonces que Jeremías  no está hablando estrictamente de un «nuevo › pacto, sino de la «renovación» del pacto original. De hecho, la palabra hebrea que se traduce como °nuevo’›, jadash, puede también traducirse como «renovar».

El problema con el antiguo pacto fue que el pueblo to infringir (Heb. 8: 8-9). El pacto no era el problema, sino el pueblo. Si Israel hubiera sido capaz de ver a través de los símbolos la venida del Mesías y hubiera puesto su fe en él, el pacto no se habría roto. Sin embargo, hubo muchos creyentes a lo largo de la historia israelita en quienes se cumplieron los propósitos del pacto y que tenían la ley en sus corazones (Sal. 37:31; 40: 8; 119: 11; Isa. 51: 7).

Si bien el nuevo pacto es una renovación del antiguo, en cierto sentido es en realidad, nuevo. La promesa de Jeremías de un «nuevo pacto» no se limitaba a imaginar una renovación de las condiciones que existían antes del exilio, que se habían quebrantado y renovado varias veces porque la nación había caído varias veces en apostasía (eso se debe a que el pueblo simplemente no estaba dispuesto a cumplir con su parte del pacto con Dios, Jer. 13: 23). Dios prometió hacer «algo nuevo ser. 31: 22). El nuevo pacto no sería como el que Dios había hecho con sus antepasados ser. 31: 32) porque, debido a la infidelidad del pueblo, las promesas que Dios hizo bajo el pacto mosaico nunca se cumplieron. Ahora, gracias a la garantía dada por el Hijo(Heb. 7: 22). Dios cumplirían los propósitos de su pacto. Dios no cambió su ley ni rebajó sus normas, sino que envió a su Hijo como garantía de las promesas del pacto (Heb.7: 22; 6:18-20). Por eso este pacto no tiene maldiciones. Solo tiene bendiciones, porque Jesús lo cumplió a la perfección.

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Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2022.
1 er. trimestre 2022 INVERSO
Lección 8 «  JESÚS, EL MEDIADOR DEL NUEVO PACTO »
Colaboradores: Estrellita Hernández & Mayra Cota

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