lunes , 2 noviembre 2026
Inicio Lección E. Sabática Universitarios 2021 inTerioriza – ¿HAY ALGÚN PROBLEMA CON LA LEY?
Lección E. Sabática Universitarios 2021

inTerioriza – ¿HAY ALGÚN PROBLEMA CON LA LEY?

Si tenemos que morir a la ley y ser liberados de ella, ¿implica que hay algún problema con ella? ¡Definitivamente no! (ver Rom. 7: 7). No hay ningún problema con la ley. La ley es santa, justa y buena (7: 12).

Es parte de la naturaleza humana minimizar nuestras deficiencias y errores. La ley de Dios se sobrepone a esta tendencia natural al mostrarnos el pecado tal como es, extremadamente malvado (ver Rom. 7: 13). Si fracasamos en entender la ley de Dios, llegamos a enceguecernos a nuestros propios pecados. Hubo un tiempo en la vida de Pablo que estuvo en esa condición. Lo expresó así: «Yo sin la ley vivía en un tiempo» (Rom. 7: 9). Pablo quiere decir que hubo un tiempo en que él no entendió la profundidad moral de la ley. Cuando el mandamiento llegó y entendió la profundidad moral de la ley, él murió, es decir, se dio cuenta de que por la ley estaba condenado a morir (Rom. 7: 9-10).

Para Pablo, el mandamiento en contra de la codicia revela la profundidad moral de la ley. Este mandamiento es el único que principalmente gobierna las actividades de la mente. Cuando todo el peso de este mandamiento llegó, captó la atención de Pablo poderosamente, entonces el pecado revivió. Se dio cuenta de su pecado; en consecuencia, se vio a sí mismo como hombre muerto, condenado por la ley (ver Rom. 7: 9-10).

Como fariseo, Pablo siempre se había ajustado perfectamente a los requerimientos externos de la ley (ver Fil. 3: 5-6). La perfecta obediencia era esencial para los fariseos, ya que la ley prometía que los que la cumplieran vivirían (ver Lev. 18: 5; Rom. 7: 10). Pablo sabía que la ley era una espada de doble filo. Si la ley prometía la vida para quienes la obedecieran, también anticipaba la muerte a los que la desobedecieran (ver Lev. 26: 3-46). A través del mandamiento que prohíbe la codicia, Pablo llegó a entender que a pesar de ajustarse exteriormente a la ley, la había violado internamente al codiciar. Pablo se dio cuenta de que la ley que durante mucho tiempo había prometido la vida, que traía muerte (Rom. 7: 10).

De acuerdo a Pablo, debemos morir a la ley y ser liberados de ella. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que debemos morir a la ley y ser liberados de ella como medio de salvación. Si nosotros, como el fariseo Pablo, esperamos salvarnos gracias a nuestra obediencia, es porque no entendemos lo más elemental en cuanto a la profundidad moral de los requerimientos de la ley. Cuando empecemos a entender la ley, moriremos a ella como medio de salvación.

Aunque debemos morir a la ley como medio de salvación, la ley nunca muere. La ley de Dios nunca cesará de servir a su buena y útil función de indicar el pecado (ver Rom. 7: 13-16).

Regresa al texto que has copiado o parafraseado. Analízalo directamente y reflexiona sobre su contenido con el máximo detenimiento.

  • Encierra en un círculo las palabras, frases e ideas que se repiten.
  • Subraya las palabras o frases que consideras más relevantes y que te resultan más significativas.
  • Utiliza flechas para conectar algunas palabras y frases que se relacionan con otros conceptos similares.
  • ¿A qué parece apuntar lo que marcaste?
  • Del pasaje clave, selecciona un versículo para memorizarlo.
  • Escríbelo varias veces con el fin de que te sea más fácil recordarlo.
  • ¿Cómo es que morir a la Ley como medio de salvación cambia tu relación con Dios?

#EscuelaSabaticaUniversitarios
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2021.
1er trimestre 2021 “Carta a los ROMANOS”
Lección 7: «¿MUERTOS A LA LEY?«
Colaboradores: Israel Esparza & Misael Morillo

Matinales relacionados

inQuiere

Comparte con tu clase de Escuela Sabática, o con tu grupo de...

imPlícate- LA VENIDA DEL LIBERTADOR

«A través de los largos siglos de “tribulación y tiniebla, oscuridad y...

inVita – DIOS TE ESTÁ LLAMANDO

Las promesas del Mesías, tan poderosas aquí en esta bendición final de...

inVestiga

Génesis 49: 8-12, 22-26 Deuteronomio 34: 1-12 Isaías 11: 1-16 Deuteronomio 18:...