El primer párrafo de Hebreos revela que Pablo creía que estaba viviendo en ‹los últimos días». La Escritura emplea dos expresiones sobre el futuro que tienen significados diferentes:
Los profetas utilizan la expresión «últimos dios» o Tal final de los dios» para hablar sobre el futuro en General (por ejemplo, Deut. 4: 30-31: Jer. 23: 20, RV95); el profeta Daniel usa otra expresión, «tiempo del fin», para referirse mas específicamente a los últimos días de lo historia de la tierra (Dan. 8: 17; 12: 4, RV95). Varios profetas del Antiguo Testamento anunciaron que en los «últimos días», Dios levantaría a un rey que destruiría a los enemigos de su pueblo (Núm. 24: 14-19) y atraería a las naciones a Israel (Isa. 2: 2-3), Pablo dice que estas promesas se cumplieron en Jesús. Jesús derrotó a Satanás y atrajo a todas las naciones a sí mismo (Col. 2: 15; Juan 12: 32). En este sentido, los «últimos días» ya comenzaron, porque Jesús ya cumplió las promesas de Dios.
Nuestros padres espirituales murieron en la fe. Ellos vieron y saludaron las promesas desde la lejanía del tiempo, pero no pudieron ver su cumplimiento. Nosotros, en cambio, hemos visto su cumplimiento en Jesús. Pensemos por un momento en las promesas de Dios y en Jesús.
• El Padre prometió que resucitaría a sus hijos (l Tesa. 4: 15-16), y la maravillosa noticia es que ya inició la resurrección de sus hijos con la resurrección de Jesús ( l Cor. 15: 20; Mat. 27: 51-53).
• El Padre también prometió una nueva creación (Isa. 65: 17), y ya comenzó a cumplir esa promesa al crear una nueva vida espiritual en nosotros (2 Cor. 5: 17: Gál. 6: 15).
• Prometió que establecería su reino final (Dan. 2: 44), y ya inauguró ese reino cuando nos liberó del poder de Satanás y puso a Jesús como nuestro soberano (Mat. 12: 28-30; Luc. 10: 18-20).
Pero este es solo el comienzo: lo que el Padre comenzó a hacer en la primera venida de Jesús, lo completará con la segunda.
Aunque Hebreos 1: 1-4 solo consta de una oración en el griego original, se dice de esta que es la oración más hermosa del Nuevo Testamento desde el punto de vista literario. Su mensaje principal es que Dios nos ha hablado a través de su Hijo Jesús.
Para el siglo I d. C., hacía ya mucho tiempo que el pueblo judío había dejado de recibir nueva Palabra de Dios. La última revelación que tenían de la Palabra escrita la habían recibido cuatro siglos antes a través del profeta Malaquías y de los ministerios de Esdras y Nehemías , pero ahora Dios les hablaba de nuevo a través de Jesús. Sin embargo, la revelación de Dios a través de Jesús era superior a la revelación que había dado a través de los profetas porque Jesús es un medio mayor de revelación. Jesús es Dios mismo, el Creador del cielo y de la tierra, y el que gobierna el universo Pablo no cuestiona en ningún momento la divinidad de Cristo sino que la da por hecho. Además, para Pablo, el Antiguo Testamento era la Palabra de Dios.
El mismo Dios que habló en el pasado continúa hablando en el presente. El Antiguo Testamento revela el verdadero conocimiento de la voluntad de Dios; sin embargo, solo pudimos tener un significado más completo del Antiguo Testamento cuando el Hijo vino a la tierra. En la mente del autor, la revelación del Padre en el Hijo era la clave para entender la verdadera amplitud del Antiguo Testamento, así como la imagen que aparece en la caja de un puzzle es la clave para saber dónde encaja cada una de las piezas. Jesús nos ayudó a entender una gran parte del Antiguo. Testamento.
Jesús vino a ser nuestro Representante y nuestro Salvador. Él tomaría nuestro lugar en la lucha y derrotaría a la serpiente. Asimismo, en Hebreos, Jesús es el Pionero, el Capitán y «Precursor› de los creyentes (Heb. 2: 10; 6: 20). Él lucha por nosotros y nos representa. Esto significa que lo que Dios hizo por Jesús, nuestro representante, también lo hará por nosotros. El que exaltó a Jesús a su diestra también quiere que nos sentemos con Jesús en su trono (Apoc. 3: 21). El mensaje que Dios nos revela en Jesús no solo incluye lo que Jesús dijo, sino también lo que el Padre hizo a través de él y en él, por nuestro bienestar temporal y eterno.
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-Del pasaje clave, selecciona un versículo para memorizarlo. Escríbelo varias veces con el fin de que te sea más fácil recordarlo.
– De qué manera las promesas que Dios ha cumplido en el pasado deberían ayudarnos a confiar en que cumplirá las promesas en el futuro?
– ¿Por qué la verdad de que «Dios vino a la tierra» es tan esperanzadora?
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Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2022.
1 er. trimestre 2022 INVERSO
Lección 3 « JESÚS EL HIJO PROMETIDO »
Colaboradores: Estrellita Hernandez & Mayra Cota
