domingo , 7 junio 2026
Lección de Univversitarios 2025

inTerioriza

Tentaciones feroces

Necesitamos la mente de Cristo cuando nos enfrentamos a la tentación. La victoria de Cristo en el desierto nos muestra cómo resistir los avances del enemigo. Nuestro Salvador venció la tentación con las mismas armas de las que disponemos nosotros cuando somos tentados.

«El Espíritu llevó a Jesús al desierto» (Mateo 4: 1). Jesús no fue al desierto en busca de tentaciones, sino que siguió al Espíritu Santo buscando un tiempo de oración y preparación espiritual para su ministerio. Vencer la tentación comienza con estar donde Dios nos ha llamado a estar, y no con invitar a la tentación por descuido o ponerla delante de nosotros.

El tentador no se acercó a Jesús hasta después de cuarenta días; es decir, que esperó a que Jesús, sin comer, estuviera en su estado más débil y vulnerable. Muchos de nosotros conocemos la sensación de hambre después de saltarnos una o dos comidas. A veces el hambre saca lo peor de nosotros. Cuando nuestros cuerpos se sienten débiles, es fácil ponerse de mal humor. Sin embargo, esto no se parece en nada al hambre extrema que Jesús debió de experimentar después de cuarenta días de ayuno. Si Jesús hubiera perdido el control de su actitud o hubiera cedido a sus antojos, Satanás habría obtenido la victoria. Si Jesús hubiera transformado las piedras del desierto en pan, habría hecho legítima la provocación que Satanás hizo a su divina autoridad. Habría significado jugar el juego de Satanás según sus reglas demoníacas. Jesús ni siquiera admitió la falsa premisa que Satanás trató de establecer.

En el jardín del Edén, el apetito fue el punto de prueba para Adán y Eva. Cristo, el segundo Adán, venció a Satanás en los mismos puntos en los que fallaron nuestros primeros padres. Hoy en día, la indulgencia del apetito sigue siendo una de las estrategias más exitosas del tentador para llevar a las personas al pecado. El diablo conoce la fuerza de las pasiones y de las apetencias humanas, y se aprovecha de esa vulnerabilidad. Nada arruina más rápidamente la felicidad de una familia que las adicciones que toman el control de la vida de las personas. Como Aquel que conoce las profundidades de nuestras debilidades, el corazón de Cristo rebosa compasión por quienes se han visto atrapados en ciclos destructivos (ver Hebreos 4: 15). Con nuestras propias fuerzas humanas, nos resulta imposible vencer los deseos que nos controlan. Jesús venció para hacernos libres. Venció el apetito (ver Mateo 4: 3, 4), la presunción (vers. 5-7) y el orgullo (vers. 8-10) para poder liberarnos de «los malos deseos de la naturaleza humana, el deseo de poseer lo que agrada a los ojos y el orgullo de las riquezas» (1 Juan 2: 16).

Si nos acercamos a Dios, la Biblia promete que el mismo diablo que huyó de Jesús cuando él resistió la tentación, también huirá de nosotros cuando nos resistamos a él (ver Santiago 4: 7-8). Resistir la tentación significa luchar con todo lo que tenemos. Los cristianos debemos utilizar un enfoque integral que vaya más allá de la ayuda espiritual. Para los adictos en recuperación, esto a menudo significa que necesitamos una comunidad sana, compañeros a quienes rendir cuentas y tratamiento médico o terapia profesional.

Regresa al texto que has escrito o parafraseado. Analízalo directamente y reflexiona sobre su contenido con máximo detenimiento.

  • Encierra en un círculo las palabras, frases e ideas que se repiten.
  • Subraya las palabras y frases que consideras más relevantes y que te resultan más significativas.
  • Utiliza flechas para conectar algunas palabras y frases que se relacionan con otros conceptos similares.
  • ¿A qué parece apuntar lo que copiaste y relacionaste?

Repasa Mateo 4: 1-11, encuentra un versículo que te llame la atención y memorízalo. Escríbelo varias veces a fin de que te sea más fácil recordarlo.

¿De qué maneras ves que el diablo tienta a la gente hoy en día con el apetito, la presunción y el orgullo?

¿Cuáles son las tentaciones más difíciles a las que una persona se enfrenta en la vida?

Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
1er trimestre 2025 «RENOVAR LA MENTE»
Lección 06 «RESISTIR LA TENTACIÓN»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez

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