10 – Inspirar

10Todos tenemos personas a quienes admiramos, respetamos y seguimos. Porque de alguna manera conquistan nuestro corazón con la gran labor que desempeñan en sus actividades diarias. Gente que es famosa por lo que hace o no hace. Tal vez famosos del mundo o de la iglesia.

Pero, el cristiano tiene un fundamento de inspiración diaria que es Jesús para su vida. El cristiano no puede inspirar amor por Jesús a otros, si no convive con Jesús a diario. Si no tiene una permanente relación con él. Aunque sepa que tiene que hacer esto o aquello, en cuestiones prácticas con la sociedad. Tú no habrás compartido a Jesús, hasta que hables de la belleza y realidad de Jesús con tu manera de vivir. Si esto no pasa, solamente habrás dado una lección de ética educativa.

En cuanto a la importancia que es presentar a Cristo en la vida del cristiano, Elena White hablando acerca de los predicadores, y que aplica para todo cristiano, dijo que “Cristo crucificado, Cristo resucitado, Cristo ascendido al cielo, Cristo que va a volver, debe enternecer, alegrar y llenar la mente de todo cristiano, que sea capaz de presentar estas verdades a la gente con amor y profundo fervor. Entonces, solo así, el ser humano se perderá de vista y Jesús quedará manifiesto. Ensalzad a Jesús, los que enseñan a las gentes, ensalzadlo en la predicación diaria de la vida, en la música, en las palabras, en las acciones y la oración”.

Por sobre todo lo demás, el cristiano debe inspirar amor por Jesús. Pero, tú sabes, no podemos dar lo que no tenemos. Tú y yo no témenos la capacidad de fabricar amor. Si no has sido cautivado, inspirado por el amor de Jesús en su Palabra, nada más podrá inspirarte para amar ni podrás experimentar en tu vida las maravillas del evangelio Cristo y serás completamente infeliz. Aunque tengas dinero y comodidad. Tus esfuerzos humanos habrán sido en vano. En otras palabras, la Biblia y la oración no podrán realizar un poder trasformador en tu vida.

Pero, a pesar de que tengas sinceras intenciones de inspirar amor por Jesús, las intenciones por si solas sin la fuerza del amor no son nada. No obstante, este día quisiera decir con San Pablo: “de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me gozo, y me gozare aún” (Filipenses 1:18). Hoy Jesús puede hacer el grande cambio de la media vuelta de tu vida, el milagro de sanar tus heridas y colocar amor en tu corazón. No tengas miedo de pertenecer a Jesús. Con toda seguridad déjate transformar por su amor. No te arrepentirás. El resultado será que aprenderás a vivir confiado en él.

El desafío de hoy:
1. Cuestiona tus buenas intenciones. ¡Coméntalas!

2. Pregunta a algunos miembros de tu iglesia escogidos al azar, qué obtienen de tu servicio. Si la repuesta no refleja un mayor aprecio y afecto por Jesús, le habrás fallado a la iglesia de Jesús.

“Recuérdate, esto es necesario practicarlo todos los días hasta que Jesús vuelva”

Escrito por: Selvin Rivera
Vivir en Cristo

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