viernes , 11 septiembre 2026

DEPRAVACIÓN Y DIVINIDAD

«Satanás se ha propuesto interesar a los hombres en primer término en sí mismos, y estos, al ceder a su control, han desarrollado un egoísmo que ha llenado al mundo de miseria y lucha, y ha indispuesto a los hombres entre sí.

»El egoísmo es la esencia de la depravación. […] Las naciones, las familias y los individuos están deseosos de convertirse ellos mismos en la figura central. […]

»El egoísmo ha introducido discordia en la iglesia y la ha llenado de una ambición no santificada. […]

»La búsqueda del bien de los demás es el camino por el que puede hallarse la verdadera felicidad. El hombre no obra contra sus propios intereses cuando ama a Dios y a sus semejantes. Cuanto más desprendido sea su espíritu tanto más feliz será, porque está cumpliendo el propósito de Dios para él. Así es como respira la atmósfera de Dios, la que lo llena de gozo. Para él la vida constituye un cometido sagrado que considera inestimable porque ha sido dado por Dios para ser empleado en el servicio por los demás».— Elena G. de White, Consejos sobre mayordomía cristiana, p. 26

«Los seguidores de Cristo no deben despreciar la riqueza, sino que deben considerarla como un talento que el Señor les ha confiado. […] Pero debemos recordar que Dios no nos ha dado riqueza para que la empleemos a nuestro capricho, para complacer los impulsos, para prodigarla o retenerla como nos plazca. […]

»Los que destinan sus riquezas a un uso egoísta en este mundo están revelando atributos de carácter que demuestran lo que harían si tuvieran mayores ventajas, y si poseyeran las riquezas imperecederas del reino de Dios. […]

»Dios ha dado instrucciones acerca de la manera en que se deben utilizar sus bienes para aliviar las necesidades de la humanidad sufriente, para promover su causa, para edificar su reino en el mundo, para enviar misioneros a las regiones lejanas y para proclamar el conocimiento de Cristo en todas partes del mundo».— Ibid., p. 131

«Cristo, nuestro ejemplo, no hizo nada para vindicarse o librarse a sí mismo. Confió su caso a Dios. Así los que lo siguen no han de acusar o condenar, ni recurrir a la fuerza para librarse a sí mismos.

»Cuando sufrimos pruebas que parecen inexplicables, no debemos permitir que nuestra paz sea malograda. Por injustamente que seamos tratados, no permitamos que la pasión se despierte. Condescendiendo con un espíritu de venganza nos dañamos a nosotros mismos. Destruimos nuestra propia confianza en Dios y ofendemos al Espíritu Santo. Hay a nuestro lado un testigo, un mensajero celestial, que levantará por nosotros una barrera contra el enemigo. Él nos envolverá con los brillantes rayos del Sol de Justicia. A través de ellos Satanás no puede penetrar. No puede atravesar este escudo de luz divina».— Elena G. de White, Palabras de vida del gran Maestro, cap. 14, pp. 137-138

www.meditacionesdiarias.com
www.faceboock.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile

Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2023.
1er. trimestre 2023 INVERSO
Lección 5 «ISAAC: EL DADOR ALTRUISTA»
Colaboradores: Pr. Brayan R Cedillo & Magda Sanchez 

Matinales relacionados

inQuiere

Comparte con tu clase de Escuela Sabática o grupo de estudio bíblico...

imPlícate

Todos los miembros deben trabajar «El mandato que dio el Salvador a...

inVita

Salir de mi zona de confort Las últimas palabras de Jesús en...

inVestiga

¿Qué relación tienen estos versículos con Mateo 28: 19 y 20? Lucas 10:...