lunes , 17 agosto 2026
Lección de Univversitarios 2025

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El peligro de dejarse llevar por la ira

«Los que por cualquier supuesta provocación se sienten libres para ceder a la ira o al resentimiento, están abriendo el corazón a Satanás. La amargura y animosidad deben ser desterradas del alma si queremos estar en armonía con el cielo».— Elena G. de White, El Deseado de todas las gentes, cap. 31, p. 280

«“Al ofreceros a alguien para obedecerle, sois siervos de aquel a quien obedecéis” (Romanos 6: 16). Si nos dejamos dominar por la ira, la concupiscencia, la codicia, el odio, el egoísmo o cualquier otro pecado, nos hacemos siervos del pecado. “Ninguno puede servir a dos señores” (Mateo 6: 24). Si servimos al pecado, no podemos servir a Cristo. El cristiano sentirá la incitación al pecado, pues la carne desea vivamente la sensualidad, oponiéndose al Espíritu; pero el Espíritu lucha contra la carne, manteniendo una continua batalla. Aquí es donde se necesita la ayuda de Cristo. La debilidad humana se une a la fuerza divina, y la fe exclama: “Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 15: 57)».— Elena G. de White, Mensajes para los jóvenes, cap. 30, p. 79

«Es cierto que hay una indignación justificable, aun en los seguidores de Cristo. Cuando vemos que Dios es deshonrado y su servicio puesto en oprobio, cuando vemos al inocente oprimido, una justa indignación conmueve el alma. Un enojo tal, nacido de una moral sensible, no es pecado».— Elena G. de White, El Deseado de todas las gentes, cap. 31, p. 280

«Muchos miran las cosas desde un lado oscuro; magnifican supuestos agravios, alimentan su ira, y se llenan de sentimientos de venganza y odio, cuando en verdad no hay una causa real para esos sentimientos […]. Resistan esos sentimientos, y experimentarán un gran cambio en su relación con sus semejantes».— Elena G. de White, Mente, carácter y personalidad, t. 2, cap. 56, p. 162

«Ceder a las emociones violentas pone en peligro la vida. Muchos mueren víctimas de una explosión de rabia y pasión. Muchos se adiestran para caer en esas explosiones. Lo podrían impedir si quisieran, pero eso requiere fuerza de voluntad para contrarrestar una conducta equivocada. Todo esto debe ser parte de la educación que recibimos en la escuela, porque somos propiedad de Dios. El sagrado templo de nuestro cuerpo debe mantenerse puro y sin contaminación, para que el Espíritu Santo de Dios more en él».— Elena G. de White, Mente, carácter y personalidad, t. 2, cap. 56, p. 164

«Hay un poder maravilloso en el silencio. Cuando os hablen con impaciencia no repliquéis de la misma manera. Las palabras dirigidas en respuesta a uno que está enojado actúan generalmente como un látigo que acrecienta la furia de la ira. En cambio, pronto se disipa la ira si se le hace frente con el silencio».— Ibid., p. 167

Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
1er trimestre 2025 «RENOVAR LA MENTE»
Lección 07 «CALMAR LA MENTE AIRADA»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez

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