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Experimenta: ¿Cuál de las dos siguientes líneas rectas es más corta? Si crees que la A es más corta, es una ilusión óptica, porque ambas son del mismo tamaño. Puedes medirlas.
Mientras conducía mi auto por una carretera recta, mis ojos se fijaron a lo lejos en lo que parecía un gran charco de agua. Era mediodía y no había nubes en el cielo; sin embargo, tuve la sensación de que más adelante había llovido. Sin embargo, ¿qué crees? ¡Nunca pasé por el charco! Cada vez que mis ojos se fijaban sobre la carretera a la distancia, veía lo que parecía un charco de agua sobre el asfalto caliente. Sucede que lo que percibimos con nuestros ojos no siempre corresponde a la realidad. Nuestros ojos se equivocan, cometen errores de percepción. Los engañan las ilusiones ópticas.
Lo que pensamos ver puede ser una ilusión óptica. Podemos percibir movimiento en una figura fija o colores, imágenes, figuras que no existen. Podemos calcular erróneamente la distancia entre dos puntos, el tamaño de un espacio o percibir imágenes con distorsiones inexistentes. Todo gracias a un error de nuestros ojos.
¿Has soñado con lo que deseas para tu futuro? Dios nos recomienda ser cuidadosos, prudentes y sabios cuando nos ponemos metas a alcanzar. Seamos realistas, porque divagar con nuestros sueños puede ser como esperar a encontrar un charco de agua donde en realidad no lo hay.
Avanzar hacia tus metas dejándote guiar por ilusiones puede resultar desastroso. Dios dice que solamente un necio divaga detrás de una ilusión contemplando vanos e irreales horizontes. Podrías engañarte y sentir seguridad en lo que no existe. Para hacer realidad cualquier sueño que tengas para tu futuro, ten prudencia y sabiduría. Deposítalo en manos de Dios y él lo convertirá en realidad de acuerdo a lo que sea mejor para ti.
“La sabiduría es la meta del inteligente, pero el necio no tiene meta fija” (Proverbios 17:24)
Tomado de:
Lecturas Devocionales
para Menores 2015
“Ciencia divertida
para cada día”
Por: Yaqueline Tello Ayala
