«El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de sesenta codos, y su anchura de seis codos; la levantó en el campo de Dura, en la provincia de Babilonia. «Y el pregonero anunciaba en alta voz: “Mándase a vosotros, oh pueblos, naciones y lenguas, […] y cualquiera que no se postre y adore, inmediata- mente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo. […]
«Por esto en aquel tiempo algunos varones caldeos vinieron y acusaron maliciosamente a los judíos […]: “Tú, oh rey, has dado una ley […]. Hay unos varones judíos, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abednego; estos varones, oh rey, no te ha respetado”. […] Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac y Abednego. Al ins- tante fueron traídos estos varones delante del rey. Habló Nabucodonosor y les dijo: “¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abednego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado?” […] «Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: “No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.” «Entonces Nabucodonosor se llenó de ira, […] y mandó a hombres muy vigorosos que tenía en su ejército, que ata- sen a Sadrac, Mesac y Abednego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo. […] Como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama del fuego mató a aquellos que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abednego. Y estos tres varones, Sadrac, Mesac y Abednego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo. ‹‹Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: “¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego?” […] Y él dijo: “He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses”». (Daniel 3: 1, 4, 6, 8, 10, 12-14, 16- 20, 22-25)
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Lee la sección Identifícate con la historia y luego contesta cuidadosamente las preguntas de la sección Explica la historia. ¿Quién estaba al mando en esta historia? ¿A qué reino le brindaban respeto Sadrac, Mesac y Abed-Nego? Considera de dónde surgió la idea original de una estatua que representara los reinos. Considera quién no tuvo control sobre a quién mataría o dejaría vivir el fuego. ¿Con qué «autoridad» o «poder» tiene más sentido alinearte?
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Lección de Escuela Sabática para Jóvenes.
3rd. trimestre 2020 “REGRESO AL FUTURO”
Lección 7: «QUIEN ESTÁ A CARGO»
Colaboradores: Gisela B. Barbosa & Antonio Orellana
