“Vosotros pensasteis mal contra mí, más Dios lo encaminó a bien”. Genesis 50:20
La prueba de la honestidad es una prueba muy fuerte en favor de la inspiración de la Biblia. Las Escrituras no encubren los conflictos las fallas de los héroes.
José, por ejemplo, creció en medio de una tensa atmósfera familiar de celos y discordia. La primera vez que se menciona a José, además de su nacimiento, es cuando él le trae a su padre un informe (Gen. 37:2) acerca de la mala conducta de sus hermanos. Los relatos de sus sueños de supremacía ante sus hermanos y de que cada uno de ellos se inclinaría ante él, le agregaron combustible a la rivalidad. Enojados y resentidos, los hermanos tramaron un complot para asesinar a José. Luego de arrojarlo a una cisterna vacía lo vendieron como esclavo.
La suerte de José fue de mal en peor. Potifar lo compró como esclavo, pero el joven hebreo se distinguió por su duro trabajo. Rápidamente se ganó la confianza y el respeto de Potifar. Cuando la esposa de Potifar le hizo proposiciones inmorales, José clamó: “¿Cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios? “ (Gén. 39:9).
La disposición de José de hacer lo correcto lo llevó a un calabozo egipcio. Pero aunque estaba aislado, solo, y prisionero en una tierra extraña, José no perdió su fe mientras estaba en prisión, José ayudó al jefe de los coperos del faraón y le interpretó uno de sus sueños. Cuando el copero fue liberado, se olvidó de José… hasta que el faraón tuvo un sueño extraño. El copero sabía exactamente a quien debía llamar.
José le dijo al faraón que el interpretar sueños estaba más allá de su poder como ser humano pero que Dios podía revelar el significado. Y agregó: Dios será el que dé respuesta propicia a Faraón’ (Gen. 41: 16). Cuando Faraón relató los detalles misteriosos, José le reveló el significado que Dios le dio. El faraón reconoció la importancia de la interpretación de José, y rápidamente lo nombró gobernador de Egipto, segundo después de él.
La historia de José está repleta de lecciones para nosotros. José creció en virtud y sabiduría en medio de la adversidad. Sus dificultades no lo amargaron, sino que lo convirtieron en una mejor persona. Sus vicisitudes le enseñaron a confiar en Dios. José pudo reconciliarse con sus hermanos y superar la discordia que había destrozado a su familia.
Al igual que José, un hombre o una mujer de fe puede cambiar al mundo. Dios y una sola persona son mayoría. Dios puede tomar la circunstancia más desesperada y la puede usar para gloria de su nombre y bendición de la humanidad. Permita usted que él haga esto en su vida hoy.
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Lecturas Devocionales Familiares 2023
«SOBRE TIERRA FIRME»
Por: MARK FINLEY
Colaboradores: Familia Mariscal & Paty Solares
