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«Tal vez Onésimo se aparto de ti por algún tiempo para que ahora lo tengas para siempre, ya no como un esclavo, sino como algo mejor que un esclavo: como un hermano querido. Yo lo quiero mucho, pero tu debes quererlo todavía más, no solo humanamente sino también como hermano en el Señor». (Filemon 15-16)
Tengo una relación de amor-odio con mi auto. Algunos días deja de funcionar, o camina a la fuerza, o consume mucha gasolina. He pensado en comprar otro auto, pero es más fácil continuar con el que tengo. Un domingo, temprano en la mañana, fui al supermercado y, mientras jugaba con mis llaves de regreso al auto, me di cuenta de que no estaba donde lo había dejado. ¡Me lo habían robado! Mi primer pensamiento fue positivo: con el dinero del seguro compraré uno mejor. Pero entonces me puse a pensar en todas las cosas que estaban en mi auto. Mientras hablaba con la policía, sentí nostalgia pensando en todos los viajes que había hecho con él. Me alegré mucho cuando la policía llamó en menos de una hora: «Lo encontramos en un estacionamiento a siete kilómetros de aquí».
A veces no sabemos cuánto queremos algo hasta que lo perdemos. Algo parecido le sucedió a Filemón, el hombre al que Pablo le escribió una carta. Su esclavo había huido después de haberle robado, y Pablo lo animó a que recibiera de nuevo a Onésimo (el esclavo) sin guardarle rencor. Por lo que Pablo escribió podemos concluir que Filemón estaba enojado con Onésimo, pero llegó a extrañar su compañía y su desempeño. Pablo estaba dando la cara por Onésimo y le informó a Filemón que su antiguo sirviente se había hecho cristiano. El tono de la carta de Pablo nos da la idea de que Filemón, en el fondo, estaba deseando que Onésimo regresara, y ahora que sus sentimientos habían cambiado era probable que lo recibiera, pero esta vez no en calidad de esclavo sino como hermano en Cristo. Pero hasta que Onésimo se fue, Filemón no se dio cuenta de cuánto lo extrañaba.
A menudo me siento así cuando dejo de hacer mis devocionales. La importancia que Dios tiene en mi vida se vuelve más aguda cuando dejo de tener un contacto diario con él. Mi vida transcurre mejor cuando lo incluyo a él. Y a veces me doy cuenta de eso cuando me alejo por un tiempo. Pero gracias a Dios que siempre está listo y deseoso de regresar a nuestras vidas.
#MatinaldeAdolecentes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Lecturas Devocionales Para Adolescentes 2017.
“FUSIÓN.”
Por: Melissa & Greg Howell Seth
