Experimenta: ¿Qué te gustaría que Dios dijera de tu familia? Su opinión no solamente es responsabilidad de los adultos con los que vives, también depende de ti. Haz lo que puedas para que tu familia sea un «grupo de guerreros valientes» con los que Dios pueda vivir.
Hacer un árbol genealógico me parecía muy aburrido, pero era mi tarea y no pude evitarla. Me llevó tiempo hacer el diagrama para que se distinguieran los hijos de los nietos y bisnietos y demás familiares. Fue muy interesante descubrir que tengo una gran familia, no solamente en cantidad, porque somos muchos; más bien, al escribir el nombre de cada integrante tuve que escribir una característica positiva de su personalidad. Cuando terminé el árbol completo me sentí muy satisfecha. Aunque mi familia no es perfecta, como tampoco la tuya, la forman grandes personas a las que Jesús ama sin medida y por las que dio su vida en la cruz, aquel triste día, en el monte Calvario. Jesús tiene paciencia con cada uno de mis parientes y ve sus grandes cualidades.
Jesús quisiera que tú notaras lo mismo en tu familia. Las diferencias de cada uno de sus miembros complican la convivencia. Una solución para cualquier problema familiar es recordar, con humildad, que nadie es perfecto. Todos, hasta tú, tenemos grandes defectos. Haz el siguiente experimento: cuando tengas una discusión o algún problema con un pariente, mírale directamente a la cara y primero, piensa que esa persona que está frente a ti no es perfecta; segundo, esfuérzate por encontrarle una característica positiva. Además recuerda: ¡Jamás hables mal de tu familia con las demás personas!
Isacar seguramente siguió un consejo parecido al que acabas de leer, porque cuando se menciona su enorme familia, no es con palabras negativas. Al contrario, la Palabra de Dios la describe como una familia formada por 87 mil parientes, todos guerreros valientes.
«Contando a todos los clanes de Isacar, según el registro familia, llegaban a ochenta y siete mil hombres, todos ellos guerreros valientes» (1 Crónicas 7:5)
Tomado de:
Lecturas Devocionales para Menores 2015
“Ciencia divertida para cada día”
Por: Yaqueline Tello Ayala
