
¡Pobre muchacho! Tenía tanta hambre que quiso comer y llenar su estómago con las algarrobas que comían los cerdos. Entonces, se dio cuenta de lo mal que había actuado y decidió pedir perdón a su padre. Cuando regresó su hogar, su padre lo abrazó y lo perdonó. Se sintió feliz de tener a su amado hijo.
Dios es tu Padre amante. Siempre está listo para abrazarte y perdonarte cuando te arrepientes. Nunca dudes de su gran amor.
Actividad: Abraza a papi y mami. Pídeles perdón si los has ofendido.
Oración: Querido Padre, gracias por ser mi Padre. Ayúdame a ser un buen hijo.
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Tomado de: Lecturas Devocionales para Preescolares 2024
«CONOZCO Y CUIDO MI CUERPO»
Por: Victoria Balboa Cano
Colaboradores: Luz Caiza y Obed Rodríguez