lunes , 14 septiembre 2026
Devocion Familiar 2018

Espera en el Señor

¿Por qué te abates, alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios, porque aún he de alabarlo, ¡salvación mía y Dios mío!
                     Salmos 42: 5
David escribió este salmo cuando perseguido andaba por el desierto. Mucha gente se preguntaba al verlo sufrir: «¿Dónde está el Dios de David?» En medio de todo ese aparente abandono, no fueron pocas las veces en que sintió un principio de desánimo. Pero cuando el viento del desánimo soplaba en su vida, sacaba fuerzas y clamaba a sí mismo: «¿Por qué te abates, alma mía, y te turbas dentro de mí?»
          El verbo turbar, traducido del hebreo _*hamab,*_ envuelve la idea de gritar de dolor como un animal acorralado, o el ruido de las olas del mar enfurecido  en una noche de tormenta.
      Tal vez eso nos dé una idea de la situación terrible que David estaba viviendo cuando escribió este salmo. ¿Qué será lo que Dios nos está queriendo decir hoy? ¿Estás viviendo en una situación semejante a la de David? ¿Hay momentos en que tienes que gritar como un león herido? ¿Te sientes impotente ante la adversidad? ¿Te parece que los días son interminables y tienes miedo de que llegue la noche porque no puedes huir de tus propios pensamientos? Entonces, presta atención a la manera maravillosa como el salmista termina el versículo de hoy: «Espera en Dios, porque aún he de alabarlo, ¡salvación mía y Dios mío!»
          Puede parecer contraproducente el consejo de «esperar en Dios» cuando es necesario actuar con el fin de evitar una tragedia mayor. Pero el consejo divino no es una invitación a la inercia o a la rendición pasiva. Por el contrario, es un desafío desafío luchar después de tener la certeza de que no estamos solos. Oí a cierto predicador decir que normalmente oraba una hora por día, pero que cuando estaba ocupado y lleno de desafíos, oraba dos horas. ¿Por qué? Tal vez aquí esté la lección básica para la victoria, aunque es difícil de aprender. El esfuerzo humano basado en sus propios recursos, en sus talentos, técnicas y métodos no nos traerá otra cosa sino frustración, dolor, angustia y desánimo. Pero luchar, después de haber quedado a *solas con Jesús,* luchar «esperando en Él», genera en el corazón humano un optimismo sano, seguridad en un poder superior y confianza en la promesa de quien nunca falla.
      No importa si, como en el caso de David, las personas te pregunten: «¿Dónde está tu Dios?» Tu no necesitas probarle nada a nadie, simplemente necesitas enfrentar la vida y sus desafíos en la compañía de alguien que los demás no pueden ver, pero que tú sabes que está ahí, a tu lado.
_Por Alejandro Bullón_

 

MatinalFamiliar

#MeditacionesDiarias
#RadioJovenAdventista

Matinal Para Toda La Familia 2018.
“A Solas Con Jesus”

Matinales relacionados

¿Qué hacer? 

  «No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; corrige al...

El año está terminando 

«Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto,...

EN NOMBRE DEL SEÑOR

  Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho,...

TU GRAN OPORTUNIDAD

  Así será bendecido el hombre que teme a Jehová. Salmos 128:...