«Los guardias respondieron: «¡Nunca un ser humano ha hablado como él!»». Juan 7:46, PDT
SE DICE DE LAS ENSEÑANZAS de Jesús: «Gran multitud del pueblo le oía de buena gana» (Mar. 12: 37).«¡Nunca un ser humano ha hablado como él!» (Juan 7:46, PDT), declararon los guardias enviados para prenderle. Sus palabras consolaban, fortalecían y bendecían a los que anhelaban esa paz que solo él puede dar. ¡Cuán tierno y tolerante era Cristo! ¡Cuán llenas de compasión y ternura fueron sus lecciones para los pobres, los afligidos y los oprimidos! […]
Sus ilustraciones las tomaba de las cosas de la vida diaria, […] y tenían en sí una maravillosa profundidad de significado. Las aves del aire, los lirios del campo, la semilla, el pastor y las ovejas: con ellos ilustró Cristo verdades inmortales; y de allí en adelante, cuando sus oyentes veían esas cosas de la naturaleza, recordaban sus palabras. […]
Las palabras de Cristo, tan llenas de ánimo y consuelo para los que las escucharon, son también para nosotros hoy. Así como un fiel pastor conoce y cuida a sus ovejas, Cristo cuida a sus hijos. Él conoce las pruebas y dificultades que rodean a cada uno. Declara Isaías: «Como pastor apacentará su rebaño. En su brazo llevará los corderos, junto a su pecho los llevará» (Isa. 40: 11). Cristo conoce a sus ovejas, y los que sufren y están desamparados son objeto de sus cuidados especiales. […]
Cristo ha pesado cada aflicción humana, cada dolor humano. Ha llevado el peso del yugo de cada alma que quiere llevar su yugo con él. Conoce los dolores que sentimos en lo profundo de nuestro ser, y que no podemos expresar. Si ningún corazón humano se apiada de nosotros, no necesitamos sentir que quedamos sin compasión. Cristo sabe todo y nos dice: «Mírenme y vivan. «Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso» (Mat. 11: 28, NVI). Yo he soportado sus pesares y llevado sus dolores». Encontramos la mayor y más profunda conmiseración en el tierno y compasivo amor de nuestro Pastor. Su humanidad no desaparece en el carácter exaltado de su Omnipotencia. Siempre anhela derramar su misericordia y su amor sobre aquellos que ha elegido y que responden a su invitación.— The Review and Herald, 18 de mayo de 1897.
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Devocional Vespertino Para 2023.
«A FIN DE CONOCERLE»
Por: ELENA G. DE WHITE
Colaboradores: Ruben D. Salazar & Miguel Miguel
