El malvado se enreda en sus propias mentiras, Proverbios 12:13
Necesitarás una bola de estambre.
Después de que Joel mintió a su mamá, se sintió muy mal, pero no quiso decirle por miedo al castigo.
Pasó el tiempo. Joel volvió a robar a su mamá, varias veces, hasta que se le hizo costumbre. En diversas ocasiones ella lo sorprendió y lo castigó, pero al muchacho parecía que cada vez el castigo le importaba menos. Cuando creció, se convirtió en un delincuente: asaltaba a la gente que caminaba por la calle y los supermercados con sus amigos. Hasta que la policía lo atrapó y terminó en la cárcel. ¿Te das cuenta de cómo una pequeña mentira, se convirtió en un gran problema?
Las mentiras son como esta bola de estambre (que su niño[a] arroje la bola de un lado a otro mientras usted sujeta un extremo del estambre, hasta que se haga una maraña). Cada vez que mentimos y no confesamos, enredamos nuestra vida hasta llegar a ser muy malos.
Un día, un ministro cristiano fue a la cárcel a predicar. Joel conoció a Jesús, se arrepintió de todo lo malo que había hecho y se bautizó. Tras cumplir su condena, salió de la cárcel y fue un hombre bueno y honrado.
Jesús desea que tu vida esté libre del enredo del pecado, para que cuando seas grande, llegues a ser una persona buena y educada.
HABLA CON JESÚS:
Querido Jesús, ayúdame a no enredarme en pequeñas mentiras que me pueden traer grandes problemas.
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TOMADO DE:
Lecturas Devocionales Para Niños 2017.
PEQUEÑAS SONRISAS.
Por: Míriam Rodríguez Carrillo
