jueves , 21 mayo 2026
Matinal Adolescentes 2026

En la cima

 

“LEVANTO MIS OJOS HACIA LAS MONTAÑAS; ¿VIENE DE ALLÍ MI AYUDA?” (SALMO 121:1).

Nadie discute que el monte Everest es el punto más alto al que se puede llegar sin volar. El problema es que, para escalar sus 8,844 metros de altura, se necesita una fuerza excepcional que solo un alpinista profesional puede tener. No es para mí; pero si tú lo intentas, ¡cuéntame cómo te fue cuando vuelvas!

¿Sabías que hay otro clima accesible para personas más comunes? Es uno de los miradores más altos permitidos a turistas que no saben escalar montañas con cuerdas y calambres. El lugar es un espectáculo: blancos picos nevados que se pierden en el infinito horizonte de los Alpes suizos. En la ciudad de Zermatt se encuentra el Matterhorn, una montaña puntiaguda de 4,478 metros que impone respeto. Su forma piramidal fue durante años el logotipo de los famosos chocolates Toblerone.

Muy cerca de allí, tras subir en el teleférico más alto de Europa, se encuentra un elevador increíble. Este sube dentro de una roca helada y, al abrirse las puertas, aparece el paraíso glacial donde las cordilleras nevadas se extienden en todas direcciones. Allí, una escalera inclinada y resbaladiza lleva a vistas únicas, mientras la temperatura supera los -30 °C. En una comparación burda, sería como si un congelador al máximo se sintiera tibio como una sauna. Desde los 3,883 metros de altura, la vista es fascinante.

Al pensar en estas montañas gigantescas, el corazón se llena de admiración. Si el Creador tiene poder para hacer cosas tan majestuosas, ¿qué sería si comprendiéramos la inmensidad de su omnipotencia? Por eso, en esta cima de hielo, hay un mirador con una cruz de hierro, resistente al frío y al paso del tiempo. Junto a ella, una placa cubierta de hielo honra la grandeza de la creación.

En los próximos días, aprovecha para contemplar el impresionante poder de Dios. Lo que para nosotros parece un altísimo techo de montañas que rozan los cielos, para él no es más que polvo esparcido en el suelo del universo. Este inmenso Creador y Salvador nos hizo para vivir eternamente con él. ¡Qué esperanza tan maravillosa!

Tomado de la: Lectura Devocional de Adolescentes 2026
“LA VUELTA AL MUNDO EN 365 DÍAS»
Por: Odailson Fonseca

Colaboradores: Matilde Reyes y Adriana Jiménez

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