Si dejas de profanar el sábado, y no haces negocios en mi día santo: si llamas al sábado “delicia”, y al día santo del Señor «honorable»; y te abstienes de profanarlo, y lo honras no haciendo negocios, ni profiriendo palabras inútiles, entonces hallarás tu gozo en el Señor. Isaías 58: 13, 14, NVI.
En 2010 un grupo de colportores fue a la aldea de Makariha, cerca de la ciudad de Znamenka, para distribuir y vender publicaciones. Mientras estaban allí conocieron a algunas personas de otra denominación y les ofrecieron algunos libros y revistas misioneros. Una vez por mes volvían a entregar las novedades y a visitar a sus nuevos amigos.
Un hombre del grupo, Vladimir, pidió un ejemplar de El conflicto de los siglos. Había escuchado acerca de ese libro muchas veces, pero nunca lo había leído. Luego de leerlo, comenzó a compartir sus ideas con los demás creyentes. Entonces, el Señor permitió una experiencia maravillosa.
Era primavera y los campos estaban listos para ser arados. Los terrenos que pertenecían a los aldeanos no tenían cercas, así que el conductor del tractor podía arar todo el terreno de una vez. El líder de la aldea hizo los arreglos para que el trabajo se llevara a cabo un sábado. Como Vladimir había aprendido que el sábado es santo, no quiso que araran su terreno en sábado. Esto significaba que el conductor tendría que trabajar alrededor del terreno de Vladimir, lo cual obstaculizaba el trabajo, pero Vladimir insistió.
Ese domingo, Vladimir se encontró con el grupo de la iglesia a la que asistía, y les dijo que había entendido que el sábado es el día del Señor y que comenzaría a observarlo. Cuando volvió a su casa, vio el tractor en su terreno. El subjefe de la aldea había honrado su pedido e hizo que se arara el terreno de Vladimir el domingo.
Cuando Vladimir dejó de asistir a su iglesia, otras siete personas siguieron su ejemplo y comenzaron a adorar en sábado. Algunos volvieron a su iglesia después de un tiempo, pero cinco personas fueron bautizadas y continuaron asistiendo a los servicios de los sábados. Como resultado de un trabajo de evangelismo, incluyendo una serie de conciertos religiosos en el centro de la aldea, hoy trece personas adoran y estudian juntos en la casa de uno de los miembros.
Gracias a los colportores, a El conflicto de los siglos, y al trabajo del Espíritu Santo, Vladimir y los demás miembros están “defendiendo el sábado» en la comunidad donde viven.
Vladimir Ganzha. Ucrania
Tomado de: Matinal para Colportores 2015
«Encuentros con la gracia de Dios»
Compilado por Howard Faigao
