«Como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia».
Colosenses 3: 12, NBLA
Que la ley de bondad esté sobre nuestros labios y el aceite de la gracia en nuestro corazón. Esto producirá maravillosos resultados. Seremos tiernos, simpatizantes, corteses. Necesitamos todas estas gracias. El Espíritu Santo debe ser recibido e implantado en nuestros caracteres; entonces será comoun fuego santo, que producirá incienso que se elevará hacia Dios, no de labios condenatorios, sino como bálsamo para los seres humanos. Nuestro rostro reflejará la imagen de lo divino. Al contemplar el carácter de Cristo nos transformaremos a su imagen. La gracia de Cristo solamente puede cambiar nuestro corazón y entonces reflejaremos la imagen del Señor Jesús. Dios nos pide que seamos semejantes a él, a saber, puros, santos y sin contaminación. Debemos llevar la imagen divina.— Comentario bíblico adventista, t. 3, p. 1182.
El SeñorJesús es nuestro único ayudador. Por medio de su gracia aprenderemos a cultivar el amor, a educamos a nosotros mismos para hablar bondadosa y tiernamente. Por medio de su gracia nuestros modales fríos y ásperos serán transfonnados. La ley de bondad estará en nuestros labios, y los que están bajo la preciosa influencia del Espíritu Santo no considerarán evidencia de debilidad llorar con los que lloran, y regocijarse con los que se regocijan. Hemos de cultivar las excelencias celestiales del carácter. Debemos aprender qué significa manifestar buena voluntad hacia todos los seres humanos, el sincero deseo de ser un rayo de sol y no una sombra en la vida de los demás.— Ibíd.
Aprovechemos toda ocasión de trabajar por aquellos que nos rodean y compartamos con ellos nuestros afectos. Las palabras amables, las miradas de simpatía, las expresiones de aprecio serían para muchos de los que luchan a solas como un vaso de agua fresca para el sediento.
Vivamos en el resplandor del amor del Salvador. Entonces nuestra influencia beneficiará al mundo. Permitamos al espíritu de Cristo que se apodere de nosotros. Esté siempre en nuestros labios la ley de la bondad. La indulgencia y el altruismo caracterizan las palabras y las acciones de quienes nacieron de nuevo pata vivir una vida nueva en Cristo Jesús.— Testimonios para la iglesia, t. 7, p. 51.
CRECIENDO EN LA GRACIA
Tomado de: Lecturas Devocional Vespertino 2025
«La Maravillosa Gracia De Dios»
Por: Elena G. White
Colaboradores: José Sánchez y Silvia García
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