domingo , 12 julio 2026
Devoción Familiar 2020

ÉL VIVE

Entonces Jesús les dijo: “No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos para que vayan a Galilea y allí me verán”. Mateo 28:10

Es fácil imaginar lo que los discípulos sintieron cuando Jesús murió. Se habían hecho muchas ilusiones de lo que llegarían a ser cuando èl fuera coronado rey. Estaban tan emocionados que con frecuencia discutían acerca de las posiciones que ocuparían en su reino. Habían escuchado de sus labios las cosas más maravillosas e increíbles. Con sus propios oídos lo habían escuchado ordenar a los muertos salir de sus tumbas. Lo habían visto sanar leprosos, dar vista a los ciegos y calmar la tempestad. Se consideraban los mortales mas afortunados. Estar relacionados con Jesús era un honor. Sus esperanzas eran muy grandes.

De repente, todo se vino abajo. Ahora estaba muerto, colgado de una cruz. ¿Cómo había podido ocurrir aquello? Estaban confundidos, llenos de temor, con un dolor incomprensible oprimiéndoles el corazón. Lo único que hacían era llorar. Los días que Jesús estuvo en la tumba fueron días de horrores. Habían perdido su fe y todas sus esperanzas. Su estado de ánimo fue perfectamente descrito por los dos discípulos de Emaús: “Nosotros esperábamos que èl era el que había de redimir a Israel” (Lucas 24:21).

Sin embargo, una vez más los acontecimientos cambiaron de repente. DE nuevo tomaron aliento y el gozo se instaló de nuevo en sus corazones. Todo se debió a un mensaje que recibieron. Alguien llegó proclamando a gritos un mensaje: “EL VIVE. Vive. ¡Gloria a Dios! Jesús ha vencido la muerte”.

¿Qué produce ese mensaje en nuestro corazón? ¿Qué sucede en nosotros cuando comprendemos que èl vive? Para la humanidad la muerte que jamás se ha dado en el universo: Jesús vive.

Porque èl vive, ese hijo que descansa en la tumba se levantara. Porque èl vive, ese esposo que duerme el sueño de los justos volverá al hogar. Porque èl vive, la muerte no tiene porque atemorizar. Porque èl vive, el cáncer ya no es el final, y pronto desaparecerá. Porque èl vive, nos volveremos a reunir con todos los seres amados que descansan en los sepulcros. Porque èl vive, el dolor, las lágrimas y todo aquello que nos aflige, muy pronto se terminara y pronto estaremos disfrutando de la dicha eterna.

Salta de gozo, deja a tu corazón latir emocionado porque ahora el futuro es brillante, y di: “Jesús resucitado está en el mundo hoy. Los hombres no lo creen, mas yo seguro estoy. Jesús, Jesús mi Cristo vive hoy amándome, mirándome. Conmigo va el Señor”.

#DevocionalFamiliar
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

 

Tomado de: Lecturas Devocionales Familiares 2020
«Siempre Gozosos: Experimentando el amor de Dios»
Por: Juan O Perla
Colaboradores: José Luc  & Silvia García

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