miércoles , 28 octubre 2026
Matinal Para Menores 2017

EL TOQUE DE MIDAS

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                           “No te esfuerces por hacerte rico; deja de preocuparte por eso»                                 (Proverbios 23:4).

 

¿Has oído hablar de la mitología griega? Son un conjunto de leyendas que contaban los griegos hace miles de años, sobre sus héroes, sus dioses, la naturaleza y el mundo. Hoy te voy a contar el mito del rey Midas, para que puedas tomar decisiones sabias cada vez que te acuerdes de él. El relato dice más o menos así.
Un día, Sileno, seguidor del dios griego Dioniso, fue al palacio del rey Midas. El rey Midas, que era muy ambicioso y amaba las riquezas, pensó que si trataba bien a Sileno, el dios Dioniso lo recompensaría.

Así que, el rey Midas ofreció a Sileno las mejores habitaciones, le regaló sus mejores ropas y organizó grandes banquetes para él. Efectivamente, Dioniso decidió premiarlo, entonces le dijo:
-Cualquier deseo que me pidas, te será concedido.
-Quiero que todo lo que toque se convierta en oro -pidió inmediatamente el rey Midas.
En realidad, él ya había reflexionado sobre lo que quería como recompensa: dinero, dinero y más dinero.

Cuando Dioniso desapareció, el rey Midas asió una piedra, y esta se convirtió en oro. Luego rozó una mosca, y la mosca también se hizo de oro.
Cuando se lavó la cara, el agua que utilizó quedó convertida en oro. El rey Midas se sentía feliz, y pidió que le trajeran muchos objetos, para convertirlos a todos en oro. Le llevaron innumerables cosas, y todo lo que tocaba se convertía en oro. Pero cuando quiso comer, no pudo, porque los alimentos se volvían de oro.

Hambriento y desesperado, dio manotazos a todos los muebles y personas que hallaba a su paso, y todo se convirtió en oro. Midas se vio rodeado de oro, pero se encontró más solo y más pobre que nunca.
Cuando hacemos las cosas pensando en la recompensa, estamos haciéndolas por el motivo equivocado. Actuar bien es la recompensa, porque cuando hacemos las cosas bien recibimos una gran satisfacción. La riqueza no da la felicidad. Lo que da la felicidad es estar satisfecho con lo que uno es y lo que uno tiene, y no esperar nada a cambio de nada.


#MatinaldeMenores
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias


Tomado de: Lecturas Devocionales para Menores 2017
“SALTA”
Por: Patricia Navarro de Márquez.

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