
PARA MEMORIZAR:
“No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad” (Hech. 18:9, 10).
En Antioquía, Pablo y Bernabé atendían la iglesia y se dedicaban a impulsar la obra evangélica. Aparentemente esta fue la última vez que trabajaron juntos, ya que un profundo desacuerdo llevó a su separación. La razón del desacuerdo entre Pablo y Bernabé fue Marcos, el primo de Bernabé (Col. 4:10). Cuando Pablo invitó a Bernabé a regresar a los lugares que habían evangelizado en su viaje anterior, Bernabé quería llevar a su primo consigo, pero Pablo se opuso porque la vez anterior Marcos les había fallado (Hech. 13:13). No obstante, la separación de Pablo y Bernabé se tornó una bendición,
porque al dividir sus esfuerzos podrían cubrir una zona más amplia que la del plan original. Bernabé tomó a Marcos y regresó a Chipre, el lugar de origen de Bernabé (Hech. 4:36). En tanto, después de invitar a Silas a unirse a él, Pablo pasó por Siria y Cilicia, fortaleciendo a las iglesias allí. Antes de ir a Antioquía por primera vez, Pablo había pasado varios años en Tarso (Hech. 9:30; 11:25, 26). Ahora tuvo la oportunidad de volver a visitar las congregaciones del lugar. Pero, el plan de Dios para él era mucho mejor de lo que Pablo creía.
Lección de Escuela Sabática Para Adultos 2018. 3er trimestre 2018
“El libro de Hechos”
Lección 9: “EL SEGUNDO VIAJE MISIONERO”
