[soundcloud id=’234763143′]
Así es también la palabra que sale de mi boca: no volverá a mi vacía, sino que hará lo que yo deseo, y cumplirá con mis propósitos. Isaías 55: 11, NVI.
Durante el verano de 2010 trabajé como colportor estudiante en Akure, Nigeria. Mientras colportaba, le vendí el libro: “El poder de la Salud” a la Sra. Bello en una escuela de enfermería en la ciudad. Al año siguiente, volví a Akure para colportar en el verano de 2011, y decidí visitar a mis contactos del año anterior, incluyendo a Ia Sra. Bello.
Cuando llegué a su casa, ella gritó de alegría y me dijo: «Sr. Kolawole, hay poder en las páginas del libro que le compré, “El Poder de la Salud”. He reacomodado mis hábitos alimentarios, y me ha ayudado a controlar mi peso sin estrés. Aunque soy enfermera de profesión, nunca encontré libros tan poderosos como los suyos».
Luego agregó: «Le he recomendado este libro a muchas personas, ¡y necesito más ejemplares ahora! He puesto a mi madre bajo una dieta vegetariana, como prescribe su libro, y hasta la esposa del gobernador me ha preguntado cuál es el secreto para mi nuevo control de peso». La Sra. Bello compró otro ejemplar de “El Poder de la Salud” que piensa regalarle a la esposa del gobernador. «Alabo a Dios por enviarlo a mi familia», concluyó diciendo con una sonrisa en el rostro.
¡Qué experiencia más emocionante! Alabo al Señor por utilizarme, a pesar de ser un simple estudiante, para cumplir con su labor. Creo en las siguientes palabras inspiradas de Elena de White: “Cuando finalizan las clases, hay oportunidad para que muchos salgan al campo como colportores evangélicos. El fiel colportar se abre camino a muchos hogares, donde deja un precioso material de lectura que contiene la verdad para este tiempo» (El colportar evangélico, p. 33).
Querido compañero estudiante, te animo a pasar tus vacaciones colportando y dejando estos libros increíbles en los hogares de las personas que necesitan sanidad física y espiritual. ¡Es realmente una de las experiencias más gozosas y alentadoras! Hay poder en las publicaciones de nuestra iglesia. El trabajo del colportor no será en vano; logrará el objetivo que Dios quiere, y muchas almas serán salvas como resultado del ministerio del colportaje.
Adeleke Kolawole, Nigeria
Tomado de: Matinal para Colportores 2015
«Encuentros con la gracia de Dios»
Compilado por Howard Faigao
