martes , 14 julio 2026
Matinal Para Damas 2023

EL MIEDO DE MOISÉS

Y él respond: ¿Quién te ha puesto a ti por  príncipe y juez sobre nosotros, Piensas matarme como mataste al egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo y dijo: Ciertamente esto ha sido descubierto. Éxodo 2:14.

Moisés creció y fue educado con costumbres egipcias, pero su corazón y carácter pertenecían a su cultura israelita. Impulsado por su sentido de justicia, cuando vio a un egipcio maltratando a un hebreo, actuó instintivamente y le quitó la vida al egipcio. Aunque movido por la indignación de ver a su pueblo  esclavizado bajo los abusos de los egipcios, su conducta irracional  no se justifica.  Moisés era un hábil militar del ejército egipcio, pero aún le faltaban las cualidades esenciales para ser usado en el servicio de la causa de Dios (ver PP, pp. 225, 226). ¡Cuánto cuidado debemos ejercer para mantener sujetas nuestras inclinaciones naturales de tomar la justicia en nuestras propias manos!

Moisés pensó equivocadamente que matar a un egipcio en defensa de los derechos hebreos le ayudaría a ganar afecto y liderazgo entre su pueblo israelita. Aunque los líderes de su pueblo habían sido instruidos divinamente acerca de que Moisés sería el libertador, este no debió adelantarse a los planes de Dios para su vida. La violencia del día anterior lo descalificó como mediador de su pueblo el día siguiente. Su influencia benéfica fue interceptada por un acto apresurado (ver JCBA, p. 517). No nos adelantemos  a los designios de Dios para nuestro futuro. Sus planes para tu vida no tienen premura  ni demora.

Moisés se aseguró de que nadie lo viera cuando mató al egipcio. Entonces, el hebreo que ahora lo acusaba pudo haber sido el mismo que Moisés defendió de manos del egipcio el día anterior. El defendido se convirtió en acusador. ¿Te ha ocurrido que a la persona a quien le has prestado una gran ayuda, por la que corriste algún riesgo, inesperadamente se transforma en tu acusador?

Moisés creía que su mala acción no había sido observada por nadie, pero no hay nada oculto bajo el sol; algún día nuestras faltas nos alcanzarán. Moisés ahora, odiado por los egipcios, no aceptado por los judíos, perseguido por sus miedos y su conciencia culpable, no tenía otra opción que salir huyendo como fugitivo de la justicia. Acostumbrado a los lujos de la corte, ahora tenía que enfrentar una vida llena de privaciones y peligros en el desierto.

No es el uso de la fuerza física lo que nos hace idóneos para el servicio.

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Lecturas Devocionales para Damas 2023
“HIJA MÍA, ¡NO TENGAS MIEDO!”

Por: ARSENIA FERNÁNDEZ-UCKELE
Colaboradores: Gabriela Torres & Adriana Jiménez

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