EL MAESTRO SUPREMO

«Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna». 1 Juan 5:20


EL REDENTOR DEL MUNDO no vino con un despliegue externo o una exhibición de sabiduría mundana. La humanidad no pudo ver, por debajo del manto de humildad, la gloria del Hijo de Dios. […]

Cristo llegaba hasta las personas donde estuvieran. Presentaba a su mente la clara verdad en el lenguaje más eficaz y sencillo. El pobre humilde, el menos culto, mediante la fe en él, podía comprender las más excelsas verdades de Dios. Nadie necesitaba consultar con los eruditos doctores para saber su significado. No confundió a los ignorantes con enigmáticas conclusiones, ni utilizó palabras desacostumbradas y eruditas que no conocían. El más grande Maestro que el mundo ha conocido era el más definido, sencillo y práctico en su instrucción. […]

Llamaba la atención hacia la pureza de la vida, la humildad del espíritu y la consagración a Dios y a su causa, sin esperar recompensas u honores mundanos. Debía despojar a la religión del estrecho y fatuo formalismo que la convertía en una carga y un reproche. Tenía que presentar a todos una salvación completa y armoniosa. Debía derribar los estrechos límites del exclusivismo nacional, pues su salvación había de llegar hasta los confines de la tierra. Se regocijaba en espíritu al ver que los pobres de este mundo aceptaban ansiosamente el precioso mensaje que traía. Miraba al cielo y decía: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque estas cosas las escondiste de los sabios y de los en-tendidos, y las revelaste a los niños» (Mat. 11: 25, RVC). […]

Personas de la más elevada educación y conocimientos han aprendido las más provechosas lecciones del precepto y ejemplo de los humildes seguidores de Jesús, considerados como «ignorantes» por el mundo. Pero si pudieran ver con mirada penetrante, verían que estos humildes seguidores obtuvieron su educación en la más elevada de todas las escuelas: la escuela del divino Maestro, que habló como ningún otro ser humano ha hablado.— The Review and He-rald, 17 de abril de 1888.

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Devocional Vespertino Para 2023.
«A FIN DE CONOCERLE»
Por: ELENA G. DE WHITE
Colaboradores: Ruben D. Salazar & Miguel Miguel

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