LAS PROMESAS DE DIOS
«Así que no se preocupen diciendo: «¿Qué comeremos?» o «¿Qué beberemos?» o «¿Con qué nos vestiremos?». Los paganos andan tras todas estas cosas, pero el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas». Mateo 6: 31-34, NVI

CUANDO LA BENDICIÓN DE Dios recaiga sobre ustedes, al haberse rendido completamente a él, prosperarán. Si se apartan de Dios, también él se apartará. La mano de ustedes desparrama más rápido de lo que pueden recoger. […] Su Salvador les señala «las aves del cielo» que «no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta» (Mat. 6: 26, NVI). […] «¿Y por qué se preocupan? […] Observen cómo crecen los lirios del campo» (Mat. 6: 28, NVI). […] Los lirios, en su sencillez e inocencia, se desarrollan más de acuerdo con el propósito de Dios que Salomón con sus costosos adornos, pero desprovisto del adorno celestial. […] ¿No van a caso a poder confiar en su Padre celestial? ¿No pueden esperar en su segura promesa? «Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas» (Mat. 6: 33). ¡Preciosa promesa! ¿No vas pues tú a confiar en ella?—Testimonios para la iglesia, t. 2, p. 441.
La extensión y la utilidad de la vida no consisten en la cantidad de las posesiones terrenales. Aquellos que usan su riqueza en hacer el bien no verán la necesidad de acumular muchos bienes en este mundo; porque el tesoro que se usa para hacer avanzar la causa de Dios, y que es entregado a los necesitados en el nombre de Cristo, es entregado a Cristo, y él lo deposita por nosotros en el banco del cielo en alforjas que no envejecen. Los que hacen esto son ricos para Dios, y su corazón estará donde sus tesoros estén seguros (Mat. 6: 19-34).
Los que usen humildemente lo que Dios les ha concedido para honrar al Dador, ofrendando generosamente de lo que han recibido, en todos sus problemas disfrutarán de verdadera paz y de la certeza de que la mano de Dios está sobre ellos para bien, y ellos mismos llevarán el sello de Dios, teniendo el beneplácito del Padre.— Ibíd. , t. 3, p. 599.
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Devocional Vespertino Para 2020.
«Conocer al Dios Verdadero»
«PARA FAMILIARIZARNOS CON LO QUE DIOS NOS OFRECE»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Pilita Mariscal & Martha Gonzalez
