sábado , 18 julio 2026
Devoción Familiar 2023

EL LINAJE REAL

“Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos”. Apocalipsis 1:5, 6 

Se cuenta que durante la Segunda Guerra Mundial, en la terminal de trenes de uno de los campos de concentración, los oficiales nazis comenzaron a separar a los hombres más fuertes de las mujeres y los niños. Al contemplar la escena y escuchar el llanto y los gritos de los familiares así separados, uno de esos hombres, que pertenecía a la realeza, comprendió que muy probablemente ya nunca más iba a poder ver a su hijo.

Así que, arrodillándose a su lado, lo tomó por los hombros y le dijo:

Michael, pase lo que pase, quiero que siempre recuerdes que tu eres muy especial: eres el hijo de un rey.

Pronto, los soldados los separaron. Padre e hijo fueron destinados a secciones diferentes del campo de concentración, y nunca más volvieron a verse. Tiempo después, Michael supo que su padre había perecido en una cámara de gas. De ahí en adelante, él tendría que abrirse paso solo en el mundo, pero las últimas palabras de su padre permanecerían para siempre con él. Serian su guía y su objetivo: “Tu eres el hijo de un rey”

Michael se propuso que pasara lo que pasara siempre se comportaría como “hijo de un rey”.

¿Se ha dado cuenta ya de la realidad de esta verdad? ¿Es esto lo que guía sus actos?, ¿lo que determina su conducta? Usted es hijo o hija del rey del universo. Tiene sangre real. Forma parte de la familia real de los cielos. Cuando aceptamos a Jesús como nuestro Salvador personal, “nacemos de nuevo” en la familia de Dios. Por medio de Cristo, se nos adopta en la línea real del cielo. El apóstol Pablo declara elocuentemente esta verdad: “Así, ya no sois extraños ni forasteros, sino conciudadanos con los santos, miembros de la familia de Dios” (Ele. 2:19).

¡Qué privilegio! Somos miembros de la realeza de Dios. ¡Qué llamamiento! Poseemos una nueva identidad. Parte de la familia de Dios está en los cielos, pero parte también está en la Tierra. Las Escrituras señalan que quienes han aceptado a Jesús, definidamente forman parte de la familia de Dios. El tercer capítulo de la carta a los Efesios lo dice claramente.

“Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda la familia de los cielos y de la tierra” (Efe. 3:14, l5).

Permita que su espíritu se eleve: usted es parte de la familia de Dios. Deje que su alma se aferre hoy a esta gloriosa verdad espiritual. Su Padre celestial —nuestro Padre celestial— es el Creador mismo del universo.

Usted es hijo o hija del Rey. ¿Por qué no comportarse como el príncipe o la princesa que es? 

www.meditacionesdiarias.com
www.faceboock.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile

Lecturas Devocionales Familiares 2023
«SOBRE TIERRA FIRME »
Por: MARK FINLEY
Colaboradores: Familia Mariscal & Paty Solares

Matinales relacionados

REGOCÍJESE SIEMPRE

  Estad siempre gozosos… Dad gracias en todo. 1 TES. 5:16, 18....

PODER PARA AYUDAR

  «Pero si vas así, si lo haces, y te esfuerzas para...

PODER PARA AYUDAR

  Pero si vas así, si lo haces, y te esfuerzas para...

LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU

Por sus frutos los conoceréis. MAT. 7:20. Miremos el impacto mundial que...