«Enoc vivió de acuerdo con la voluntad de Dios; un día desapareció porque Dios se lo llevó». Génesis 5:24
Enoc fue un hombre que, en su manera de hablar y de actuar, demostraba que Dios estaba en su vida. Amaba a Dios y mostraba a las demás personas que era su amigo.
Cuando Enoc tuvo su primer hijo, pudo conocer el amor de padre y comprendió mejor el amor de Dios. Era un buen padre, esposo, hijo, hermano y amigo.
Enoc pasaba mucho tiempo meditando y orando. Para él, la oración era como respirar. Vivía en contacto con el cielo cada día.
A Enoc le preocupaban todas las personas, por eso predicaba sobre el amor de Dios y les pedía que dejaran su maldad y se arrepintieran. Algunos lo escuchaban, pero la mayoría no le prestaba atención.
Actividad: Con la ayuda de tu papá o tu mamá, canta el canto: «Amigo tengo que me ama».
Oración: Querido Jesús, quiero ser tu amigo y vivir contigo en el cielo. Amén.
Pasaba tanto tiempo con Dios que llegó a reflejar su carácter. Durante trescientos años caminó con Dios. Se hizo tan amigo de Dios que un día él lo llevó al cielo.
¿Te gustaría ser amigo de Dios?
Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
