«El Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido» (Lucas 19:10).
El submarino peruano Pacocha se trasladaba por la superficie del mar cuando un barco japonés chocó contra él. El Pacocha quedó hundido en las oscuras profundidades, con veintidós hombres en su interior. Entre ellos, el joven teniente Roger Cetrina.
Roger mantuvo la calma y tomó buenas decisiones para ayudar a sus compañeros a sobrevivir, después de que el comandante Daniel Nieva falleciera en cumplimiento del deber al intentar cerrar una escotilla.
Roger Cetrina calculó que les quedaba oxígeno para setenta y ocho horas, pero cuando habían pasado unas cuatro horas vieron una nube negra donde estaban las baterías, así que cerraron ese compartimento. Para las 9:50 estaban lánguidos y agotados, así que decidieron empezar a salir. Por eso Roger organizó a la tripulación y estableció un sistema de turnos para racionar el oxígeno.
Al ver que los gases tóxicos se acumulaban, decidieron realizar un escape libre a pulmón. Algunos hombres murieron, pero muchos lograron sobrevivir.
El comandante Daniel Nieva murió intentando salvar a los demás, y hasta el día de hoy ninguno de sus compañeros olvida su acto.
¿Sabes? Al igual que Daniel Nieva, hubo Uno que también lo arriesgó todo por salvarnos. Jesús, nuestro comandante, comprendió lo desesperado de nuestra situación y vino en nuestra ayuda. Para ello, dio su vida. ¿Verdad que no debemos olvidar ese acto?
Tomado de: Lecturas Devocionales para Menores 2026.
“HEROES Y VILLANOS”
Por: «RAÚL LOZANO»
Colaboradores: Liseth Orduz y Karla González
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