viernes , 5 junio 2026
Inicio Devocional Vespertino 2025 «EL EJERCITO DEL SEÑOR»
Devocional Vespertino 2025

«EL EJERCITO DEL SEÑOR»

EL REINO DE LA GRACIA

«Vístanse de toda la armadura de Dios para que puedan resistir en el día malo y así, al terminar la batalla, estén todavía en pie».

Efesios 6: 13, NBV

El poder de un ejército se mide mayormente mediante la eficacia de sus soldados. Un general sabio instruye a sus oficiales a que entrenen a cada soldado para el servicio activo, porque desea desarrollar la mayor eficacia posible en todos ellos. Si tuviera que depender únicamente de sus oficiales, no podría esperar llevar a cabo una campaña de éxito. Cuenta con el servicio leal e incansable de todos los hombres que componen su ejército. La responsabilidad descansa mayormente sobre los hombres que integran las filas.

Lo mismo sucede en el ejército del Príncipe Emanuel. Nuestro General, quien jamás perdido una batalla, espera un servicio fiel y voluntario de todos los que se han alistado bajo su estandarte. En el conflicto final que actualmente se libra entre las fuerzas del bien v las huestes del mal, él espera que todos, laicos y ministros, hagan su parte. Todos los que se han alistado como sus soldados deben prestarle servicio fiel, con un agudo sentido su responsabilidad individual.— Testimonios para la iglesia, t. 9, p. 94.

Todos los que ingresen en el ejército no han de ser generales, capitanes, sargentos o cabos. No todos tienen la sensibilidad y responsabilidad necesarias para ser líderes. Hay mucho trabajo arduo de otra clase que hay que hacer. Algunos tienen que cavar zanjas y edificar baluartes; otros han de colocarse como centinelas y otros como portadores de mensajes. Aunque solamente hay pocos oficiales, se necesitan muchos soldados para formar la tropa del ejército; con todo, el éxito depende de la fidelidad de cada soldado individual. La cobardía o traición de un solo hombre puede ocasionar el desastre a todo el ejército.

Hay una gran labor que cada uno de nosotros individualmente debemos hacer, si es que estamos dispuestos a pelear la buena batalla de la fe. Están en juego los intereses eternos. Hay que vestirse de toda la armadura de justicia, hay que resistir al diablo y tenemos la segura promesa de que él huirá de nosotros. La iglesia debe llevar a cabo un combate agresivo, hacer conquistas para Cristo, y rescatar almas del poder del enemigo. Dios y sus santos ángeles toman parte en este conflicto. Agrademos al que nos ha llamado a ser sus soldados.— Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 372.

 

Tomado de: Lecturas Devocional Vespertino 2025
«La Maravillosa Gracia De Dios»
Por: Elena G. White
Colaboradores: José Sánchez y Silvia García

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