Una vez, un poderoso ejército acampó afuera de la casa del profeta Eliseo. Su criado se llenó de miedo. Entonces, el profeta pidió a Dios que abriera los ojos del criado, pero de una manera especial. El criado vio a un ejército de ángeles con caballos y carros de fuego sobre las montañas, rodeando a los enemigos e impidiéndoles el ataque.
¿Y yo?
No vemos a los ángeles, sin embargo, sabemos que Dios los envía para que nos libren de los peligros.
Mi oración para hoy
Muchas gracias por los ángeles invisibles que están protegiéndonos.
En la Biblia leemos:
«La montaña estaba llena de caballería y de carros de fuego alrededor de Eliseo» (2 Reyes 6: 17).
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Macedo
