Versículo: «El ejercicio físico ayuda a que todo el cuerpo esté sano». 1 Timoteo 4: 8, TLA
El ejercicio físico es el tercer remedio natural que necesita tu cuerpo. Los niños de tu edad hacen ejercicio constantemente: cuando salen al recreo, cuando juegan, cuando montan bicicleta por las tardes, cuando saltan la cuerda, cuando corren detrás de su hermanito… Los niños que se mantienen activos y ejercitan su cuerpo todo el día, tienen unos huesos y unos músculos más fuertes, tienen más resistencia, fuerza y flexibilidad, mantienen un ‘ peso correcto, y duermen mejor y viven felices.
Por el contrario, se encuentran los niños que no se ejercitan y pasan mucho tiempo sentados sin moverse, jugando con el iPad
y otros aparatos electrónicos. Estos niños son débiles, se cansan muy rápido, y por lo general tienen sobrepeso.
¿Qué clase de niño te gustaría ser? ¿Niño fuerte o débil?
Actividad: Junto a tu familia realicen juntos una actividad física.
Oración: Querido Jesús, ayúdame a hacer ejercicio para tener un cuerpo sano.
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Tomado de: Lecturas Devocionales para Preescolares 2024
«CONOZCO Y CUIDO MI CUERPO»
Por: Victoria Balboa Cano
Colaboradores: Luz Caiza y Obed Rodríguez
