martes , 13 octubre 2026
Devocional Vespertino 2026

El divino Refinador

«Y volveré mi mano contra ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré toda tu impureza».

Isaías 1:25

Seremos probados de todas maneras hasta que toda la escoria y el metal vil desaparezcan, y solo quede oro puro. Hay una obra que hacer en su favor. Tiene que ser profundamente humilde, y combatir contra el yo y una voluntad insumisa, porque en caso contrario ciertamente caerá en la trampa del enemigo. Algunos a quienes les gusta oír y decir cosas nuevas lo han ofendido y lo han herido, y usted mentalmente ha censurado a los que no lo merecen y ha alimentado sospechas de aquellos en quienes podía confiar sin duda alguna. Cuando asuma la actitud debida, su corazón se entrelazará fuertemente con el de sus hermanos y hermanas, y el de ellos se unirá con el suyo; pero usted se ha estado apartando de sus hermanos, y el problema en realidad está en usted mismo: No quiere ni que se lo guíe ni que se lo instruya. Las tinieblas y las nubes se están agolpando sobre usted. Satanás quiere tomarlo para zarandearlo como a trigo. Lo está observando ansiosamente para verlo caer y regocijarse con su caída.

Dios desea que su iglesia esté más separada del mundo en lo que se refiere a la indumentaria de lo que usted cree. Está instruyendo constantemente a su pueblo para que huya del orgullo manifestado en la apariencia personal, y del amor al yo, pero usted está trabajando directamente en contra del Espíritu de Dios en este asunto, y por lo tanto anda en tinieblas y se ha ubicado en el campo del enemigo.

Vi que Dios lo ama. El buen Pastor lo ha cuidado con ternura y lo ha preservado en medio de aflicciones y sufrimientos; no obstante, usted debe someter su voluntad y su juicio, y debe estar dispuesto a aprender. Nadie, absolutamente nadie puede ir solo al cielo. El Señor tiene un pueblo al que guía e instruye. Los que forman parte de él deben estar sujetos los unos a los otros. Si alguien quiere ir solo al cielo, separado de los demás, descubrirá que ha elegido la senda equivocada que no conduce a la vida. […]

He tratado de escribirle acerca de este asunto tal como me ha sido presentado. Mi oración es que usted lo vea así y que haga una obra cierta y completa teniendo en vista la eternidad.

— Carta 19, del 13 de octubre de 1861, un testimonio personal.

www.meditacionesdiarias.com
https://www.facebook.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile

 

Tomado de la: Lectura Devocional Vespertino 2026
«Cada día con Dios»
Por: Elena G. White
Colaboradores: Juan C. Ixcaquic y Kimberly Guido

Matinales relacionados

Viene el juicio

«Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta,...

No despreciemos la cruz

«¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con...

La primera escuela del niño

«Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la...

El banquete de la Palabra de Dios

«Yo soy el pan vivo que descendió del cielo. […] y el...