«¿Qué Dios hay como tú, que perdona la maldad y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en la misericordia>> Miqueas 7: 18.

Así como un hombre pudo olvidar y «quemar» un pecado cometido contra él, Dios te promete que no se acordará de tus transgresiones (ver Isaías 43: 25) y nos dice que «ha arrojado nuestros pecados tan lejos de nosotros como está el oriente del occidente>> (Salmo 103: 12, NBV). Ahora bien, la idea de que Dios olvida nuestros pecados no debe entenderse como que ha ocurrido algún problema en su mente que le impide recordar el pasado. Aquí de lo que se está hablando es de un acto deliberado de Dios de decidir pasar por alto la ofensa, y no tratarnos en función de lo que fuimos, dijimos o hicimos en el pasado.
El perdón divino es un maravilloso regalo que permite que Dios nos trate como si no hubiésemos’hecho nada malo cuando en realidad sí lo hicimos; y nos permite tener delante de él una posición de personas completamente aceptadas y declaradas justas por Dios (ver 2 Corintios 5: 21). La forma como Dios hace esto se explica muy bien en Hebreos 10: 14-18: por medio del sacrificio de Cristo, hecho una sola vez y para siempre, Dios nos hizo perfectos en él, y se ha comprometido a poner su ley en nuestro corazón para nunca más acordarse de nuestros pecados y transgresiones.
Ya es admirable que Napoleón actuara así con una persona, pero nuestro Dios perdona y olvida el pecado de todos nosotros. ¡Aleluya!
https://www.meditacionesdiarias.com
http://www.faceboock.com/meditacionesdiarias
https://play.google.com/store/apps/details id=com.meditacionesdiarias.mobile
Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2024
«ASÍ ES DIOS» Aprendiendo a conocer a Dios
Por: Pr Roberto Herrera
Colaboradores: Nilken Ortíz y Silvia García