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Devocion Familiar 2018

El año de la resurrección

<<Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: » ¡Lázaro, ven fuera!»>>  Juan 11: 43

 

LÁZARO estaba enfermo y sus hermanas, Marta y María, enviaron mensajeros a Jesús, diciendo: <<Señor, el que amas esta enfermo>> (Ver. 3). Jesus demora varios días en visitarlas, y Lazaro murió. Ante eso, yo pregunto: <<¿Pueden aquellos a quienes Jesús ama enfermarse y morir?>>.

Esos días de demora fueron días de agonía; no solo para Lazaro, sino también para sus hermanos y amigos. ¿Vale la pena tener un Dios si en el momento en que uno más lo necesita, no está presente? ¿Vale la pena pedir y orar si la respuesta no aparece por ningún lado? ¿De qué vale creer en un Dios que parece tener tiempo para todos, menos para uno?

Con tristeza y en medio de la desesperación, Marta y María vieron morir a su querido hermano. Vieron como su cuerpo era depositado en el sepulcro.

Fue entonces, cuando humanamente todo estaba consumado, cuando ya no había esperanza alguna, que Jesús apareció.

<<Quitad la piedra>>, dijo y María le explicó que ya hacía cuatro días que el hermano había muerto, que ya olía mal, que ya no había posibilidad alguna de solución.

<<Quitad la piedra>>, dijo Jesús. Después que los hombres hicieron su parte, el Dios de la vida clamó: <<Lázaro, ven fuera! >> (vers. 39, 43). Y Lázaro resucita. ¿Pensaste alguna vez en por qué Jesús no escogió, para resucitarlo, un muerto que estaba todavía caliente? ¿Por qué escogió alguien que ya estaba en estado de descomposición? ¡Qué hábito ese de gustar de las cosas imposibles!

Detrás de todo acto divino siempre existe un propósito. Y lo que Jesús estaba queriendo decir es que, cuando para el ser humano todo esto perdido, concluido, cuando ya no hay esperanzas, cuando los sueños se han hecho añicos y están por el sueño, todavía queda su oportunidad. Él es especialista en cosas imposibles. Nos da el derecho a dudar, pero tiene poder suficiente para mostrarnos que solo duda quien quiere.

¿Por què no pedir que el Jesùs de las cosas imposibles tome el control de la embarcación? El está dispuesto a resucitar los sueños, el futuro, los valores, los principios y hasta la dignidad que puede parecer muerta. Esta dispuesta a sacar a cualquiera de la prisión, las drogas la mediocridad, el orgullo, los temores o los prejuicios, incluso cuando la persona está enterrada para la vida.

¿Què se necesita hacer para que el milagro acontezca? Quita la piedra. Pero el Jesús que tuvo poder para resucitar, ¿no tiene poder para quitar la piedra? Claro que lo tiene. Pero él también nos dio el derecho de elección. Quitar la piedra es decir, es aceptar, es decir >>sí>>, y eso es lo único que Dios no puede hacer por nosotros. Èl no entra en la vida de nadie por la fuerza. Respeta la libertad. No da el derecho de dudar, de rechazar y hasta de patear.

¡Que gran día para Marta y María! Ellas esperaban apenas una curación y Jesús se demoro. Pero cuando llega, trajo consigo la resurrección. Jesus nunca se demora sin un motivo; siempre tiene algo mayor de lo que esperemos.

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#MeditacionesDiarias
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Matinal Para Toda La Familia 2018.
“A Solas Con Jesus”
Por: Alejandro Bullón

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