«Pero sólo permanecerán en mi amor si cumplen mis mandamientos, lo mismo que yo he cumplido los mandamientos de mi Padre permanezco en su amor. Les he dicho esto para que participen en mi alegría y la alegría de ustedes sea completa. Mi mandamiento es este: que se amen los unos a los otros como yo los he amado. El amor supremo consiste en dar la vida por los amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando». Juan 15: 10-14, LPH

CRISTO NO PRESTÓ un servicio limitado. No midió su obra por horas. Dedicó su tiempo, su corazón, su vida entera y todas sus fuerzas para actuar en beneficio de la humanidad. Pasó días de rudo trabajo y noches enteras pidiendo a Dios gracia y poder para realizar una obra mayor. Con clamores y lágrimas rogó al cielo que fortaleciera su naturaleza humana para hacer frente a todas las astutas artimañas del adversario, y que lo sostuviera para el cumplimiento de su misión de enaltecer a la humanidad.[…]
«El amor de Cristo -—dijo Pablo— nos constriñe» (2 Cor. 5: 14). Tal era el principio que inspiraba la conducta de Pablo; era su gran motivación. Si alguna vez su ardor menguaba por un momento en la senda del deber, una mirada a la cruz le hacía ceñirse nuevamente los lomos del entendimiento y avanzar en el camino del desprendimiento. En su trabajo por sus hermanos confiaba plenamente en la manifestación de amor infinito en el sacrificio de Cristo, con su poder que domina y constriñe.[…]
En la vida de Cristo, todo quedó subordinado a su misión, la gran obra de redención que había venido a cumplir. Y aquel mismo celo, aquella misma abnegación, su propio sacrificio, sumisos a las exigencias de la Palabra de Dios, han de manifestarse en sus discípulos. Todo aquel que acepte a Cristo como su Salvador personal anhelaba tener el privilegio de servir a Dios. Al considerar lo que el cielo ha hecho por él, su corazón se sentirá conmovido de un amor sin límites y,de agradecida adoración.— El ministerio de curación, cap. 42, pp. 359-361.
El amor infinito de Dios se manifestó en el regalo de su Hijo unigénito para redimir la familia humana perdida.— Patriarcas y Profetas, cap. 43, p. 447.
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Devocional Vespertino Para 2020.
«Conocer al Dios Verdadero»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Pilita Mariscal & Martha Gonzalez
