«Jesús habló una vez más al pueblo y dijo: «Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida»». Juan 8:12.
La luz fue lo primero que se creó. El mundo era solo oscuridad; a nadie podría ver ni un centímetro delante de su propia nariz; pero entonces Dios dijo:
«Sea la luz».
Me imagino cómo apareció la claridad, así de repente. Fue el principio de la creación de todas las otras cosas: plantas, animales, personas… todo.
Jesús dijo que somos la luz del mundo. Eso es una gran responsabilidad porque necesitamos desparramar esa luz e iluminar a las personas y al mundo; y eso solo es posible porque somos hijos del Creador de la luz.
Por medio de Cristo podemos mostrar el camino a las personas en medio de la oscuridad de este mundo. Y solo existe un solo camino luminoso, que nos llevará a una vida plena y feliz: el camino del amor que Jesús nos enseñó, el camino de la esperanza de la vida eterna.
Mi oración: Señor, ayúdame a ser la luz del mundo para las personas a mi alrededor.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Menores 2025.
“PALABRITAS DEL CORAZÓN”
Por: «SARAH SUZANE BERTOLLI & ROGERIO CHIMELLO »
Colaboradores: Liseth Orduz y Karla González
