«Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébamey conoce los Pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna».«Cada uno debería examinarse a sí mismo».Salmo 139: 23-24, NTV1 Corintios ll: 28, NTV
DIOS DESEA QUE CADA CUAL encuentre su sitio. Cuando cada uno ocupe el lugar que le corresponde, y cumpla con su parte en la labor que le haya encomendado, habrá completa unidad.
Necesitamos proclamar a todo el mundo que Dios envió a su Hijo para salvar a pecadores. ¿Cómo hacerlo? Realizando el máximo esfuerzo posible en favor de la unidad. Todos y cada uno de nosotros hemos de sentir que es necesario reconocer nuestras propias equivocaciones y errores, no las equivocaciones y errores de los demás. […]Necesitamos unirnos todos como personalmente responsables ante Dios. Fuimos comprados por precio. Tenemos solamente un juez, Jesucristo hombre (ver Juan 5:22). No se nos ha encomendado el juzgarnos nuestros caracteres mutuamente. Es mi propio carácter el que tengo que evaluar de continuo contrastándolo con la verdad contenida en las Escrituras. Dios puede capacitamos para hacerlo y puede de muy diversas maneras mostrarnos lo que hacer como herederos de la vida eterna. […]
Dios ama a su pueblo y su gran anhelo es que mantengamos una buena relación con él. Desea asimismo que cada uno de nosotros haga igualmente con los demás, la mejor disposición a hacer cualquier sacrificio a fin de salvar las almas de nuestros herrnanos. Puede ser que ellos no hayan hecho lo correcto, pero el Señor desea que nos dediquemos con todo fervor a apoyarlos, de tal forma que el nombre de Dios no se vea deshonrado delante del mundo; pues no nos ofrece sus promesas porque precisamente hayamos obrado correctamente, sino para que su Nombre pueda ser glorificado.
Que nadie trate de cubrir sus propios pecados revelando los de los demás. No es lo que Dios nos ha encomendado. Debemos dar lugar para que los otros humillen sus corazons, de tal manera que puedan venir a la luz del de Dios. […]
Hay algunos que han estado asumiendo cargas que el Señor les ha indicado que no les corresponden. Durante años les llegó luz, pero no le prestaron atención. ¿Qué tenemos pues que hacer? ¿Debiéramos permitir que esas personas se hundan bajo las responsabilidades que eligieron asumir? No. Lo que es necesario que hagamos es apoyarlos para que salgan de su peligrosa situación. Nos corresponde hacer lo mejor que podamos para aliviar la presión que pesa sobre esas almas agobiadas. […]
Hágase cada uno la pregunta: ¿Cuál es mi situación espiritual hoy? Y mañana repítase la pregunta: ¿Cómo me encuentro espiritualmente? De esta manera, día tras día, humille cada uno su corazón delante del Señor.—Manuscrito 56, 23 de mayo de 1904, un tema devocional matutino presentado en Berrien Springs, Míchigan, Estados Unidos, adaptado.
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Devocional Vespertino Para 2019.
“Alza Tus Ojos”
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Lisseth Orduz & Michelle Ramírez
