Con mucha inteligencia, Dios hizo la tierra. Jeremías 10: 12
Anteriormente, hablamos sobre la madera, que viene de los árboles, ¿recuerdas? Los árboles son como un gran pulmón que purifica el aire que respiramos. Los pulmones están aquí, dentro de nuestro pecho. Se inflan de aire que entra por la nariz y viaja por todo nuestro cuerpo, transportado por la sangre. Pero de nuestra nariz ya no sale aire, sino algo llamado dióxido de carbono.
Ese dióxido lo necesitan las plantas y lo absorben por pequeñas aberturas que no podemos ver por ser tan diminutas. Observemos esta planta. Mientras nosotros respiramos oxígeno o aire puro, ella absorbe el dióxido que sale de nuestra nariz. Y la misma planta devuelve oxígeno para nosotros. ¡Es algo muy bien diseñado por Dios!
La Biblia explica que todo lo que Dios creó lo hizo con inteligencia. Es decir, que todo lo hizo bueno en gran manera. Todo lo creado tiene una utilidad y es parte de un diseño que funciona bien. Y aunque tienes poca edad, debes saber que a Dios le hace feliz cuando cuidamos nuestro planeta. Cada día puedes hacer pequeñas cosas que son importantes. Como hoy, que hemos regado esta planta.
Observa la creación
Palabra clave: Inteligencia. Es poder entender y resolver un problema.
Materiales: Una maceta con una planta natural. Recipiente con agua para regarla.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Preescolares 2025
«JESÚS ME CUIDA»
Por: Johanny A. Peralta
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
