No solamente debemos orar en el nombre de Cristo, sino por la inspiración del Espíritu Santo. Esto explica lo que significa el pasaje que dice que “el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles”. Dios se deleita en contestar tal oración. Cuando con fervor e intensidad expresamos una oración en el nombre de Cristo, hay en esa misma intensidad una prenda de Dios que nos asegura que él está por contestar nuestra oración “mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos”.
Cristo dijo: “Todo lo que orando pidiereis, creed que lo recibiréis, y os vendrá”. “Todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, esto haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”. Y el amado Juan, por la inspiración del Espíritu Santo, dice con gran claridad y certeza: “Si demandáremos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que demandáremos, sabemos que tenemos las peticiones que le hubiéremos demandado”. Presentad, pues, vuestra petición ante el Padre en el nombre de Jesús. Dios honrará tal nombre.—Palabras de Vida del Gran Maestro, 113, 114.
“Podemos aprender cuál es la voluntad de Dios a través de la oración”
El Señor no obra en una forma casual. Buscadlo fervorosamente en oración. Él impresionará la mente y dará a conocer su voluntad. El pueblo de Dios debe ser educado para no confiar en las invenciones humanas y en las pruebas inciertas como medio para conocer la voluntad de Dios concerniente a ellos. Satanás y sus instrumentos siempre están listos para aprovechar cualquier oportunidad de alejar a las almas de los principios puros de la Palabra de Dios. La gente que sea guiada y enseñada por Dios no dará lugar a métodos que no estén respaldados por un “así dice el Señor”.—Mensajes Selectos 2:376.
#LaOración
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
LA ORACIÓN
CAPÍTULO 21- “LA DIRECCIÓN DIVINA Y LA ORACIÓN ”
Por: Elena G De White
Colaboradores: Adriana Jiménez & América Lara
