«Guardarán, pues, el sábado los hijos de Israel, celebrándolo a lo largo de sus generaciones como un pacto Perpetuo. Para siempre será una señal entre mí y los hijos de Ismel, porque en seis días hizo jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó, descansó». Exodo 31: 16-17o
ESTUDIAMOS LAS ESCRITURAS como la intensidad debida. En vez de invertir a diario nuestro tiempo en el estudio de otros temas, necesitamos dedicar tiempo al estudio de las Escrituras. Necesitamos acercarnos a Dios sobre nuestras rodillas, con nuestra Biblia, y pedir la sabiduría de Dios para comprender los tesoros de verdad. No estaremos bien fundamentados a menos que lo hagamos, porque todo lo que pueda ser sacudido lo será.
Satanás está acechando a fin de encontrar la mente desprevenida y poder así posesionarse de ella. No podemos ignorar sus artimañas para no ser entrampados con sus estratagemas. Al diablo le encantan las imágenes que lo presentan con cuernos, rabo y pezuñas. Sin embargo, esta imagen está muy alejada de la realidad,pues él fue una vez un ángel de luz. A los que confían en su propia inteligencia les hará creer que pueden corregir las Escrituras. Tendremos que enfrentar este tipo de incredulidad entre los que ocupan puestos encumbrados. Necesitamos que el Espíritu Santo de Dios, el poder divino, coopere con nosotros para poder damos cuenta de las trampas que el diablo está preparando, y escapar de ellas. Conseguirá llevarse cautivo al mundo religioso (ver 2 Tes. 2: 11). iCómo pueden atreverse a colocar sus manos sacrílegas sobre las Escrituras! Debemos exponer con claridad el sábado del Señor, que es algo tan claro y tan diáfano. Es una señal distintiva entre los hijos de Dios y los hijos del mundo.
No sabemos cuán pronto seremos señalados como ciudadanos irrespetuosos de la ley, porque «las potencias invisibles que dominan en este mundo de tinieblas» (Efe 6: 12, PPH), se están apoderando de las mentes. Podemos escoger entre sometemos a esos poderes y deshonrar a Dios, o rechazarlos de plano y honrar a Dios. Si obedecemos a Dios, su Santo Espíritu reposará sobre nosotros, y no estaremos entonces luchando con nuestras propias aseveraciones sino con el «Escrito está». Todo lo que tenemos que hacer es volver al cuarto mandamiento. Lean el testimonio de Jesucristo acerca de que ni siquiera una tilde»del mandamiento habría de ser alterada (Mat. 5: 18), sino que mantiene su vigencia tan exactamente como cuando fue escrito por el dedo de Dios sobre las tablas de piedra. Debiéramos amar la verdad sencillamente por eso, porque es la verdad. Hay una enorme diferencia entre estar del lado de Dios en este asunto o no. Puede ser que seamos llamados a comparecer delante de los tribunales, y en esas emergencias tenemos que pensar en la promesa del Señor: «Yo estoy ahí». No podemos permanecer sobre arena movediza, pero podemos hacerlo sobre Cristo Jesús. Podemos permanecer allí aunque el mundo enterose nos oponga.
Dios hizo un pacto con su pueblo y estará con él.—Manuscrito 11, 28 de marzo de 1893, «Escudriñad las Escrituras»
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Devocional Vespertino Para 2019.
“Alza Tus Ojos”
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Lisseth Orduz & Michelle Ramírez
