Lot tuvo miedo de quedarse en Soar, así que salió de allí y se fue almonte,
y allí se quedó a vivir en una cueva, junto con sus dos hijas. Génesis 19:30,RVC.
Cuántas decisiones has tornado basadas en tus propios miedos? Debo admitir que la mayoría de mis malas decisiones y de las oportunidades desperdiciadas se debieron a mis miedos.
Dios había ordenado a Lot que huyera al monte, pero Lot pidió establecerse a una corta distancia de Sodoma, en una pequeña ciudad llamada Soar. Pronto la corrupción de Sodoma alcanzó a Soar, y Lot debió correr a las montañas. Si hubiese obedecido desde el inicio, se habría evitado tantas angustias y habría prevenido la muerte de su esposa.
«[Lot] fue privado de su hacienda, perdió a su esposa y a sus hijos, moró en cuevas como las fieras, en su vejez fue cubierto de infamia, y dio al mundo no una generación de hombres-piadosos, si no dos naciones idólatras, que se enemistaron contra Dio y guerrearon contra su pueblo, hasta que, cuando la medida de su impiedad estuvo llena, fueron condenadas a la destrucción.
¡Qué terribles fueron las consecuencias que siguieron a un solo paso imprudente!» (PP, p. 165).
Cada decisión que tomamos, cada acto de nuestra vida, por pequeño que sea, tiene una consecuencia para bien o para mal. Loe no obedeció plenamente a Dios y tuvo que enfrentar las consecuencias, desde la pérdida de su esposa hasta convertirse en el padre de dos naciones viles, idólatras y rebeldes: los amonitas y los moabitas, producto del incesto con sus propias hijas. Loe decidió obedecer parcialmente, pero una obediencia parcial es una desobediencia completa. A pesar de su falta de fe, Dios lo escuchó y le concedió el deseo de ir a Soar en vez de huir por su vida a las montañas.
Tengamos cuidado con lo que pedimos a Dios, no sea que se nos conceda lo que no necesitamos. Mejor sería que cada pedido lo acompañemos con un «si es tu divina y santa voluntad», o como dijo la reina Ester: «Si place al rey» (Ester 5:4). Condicionemos nuestras peticiones a la voluntad divina.
Loe finalmente obedece a Dios y se va a las montañas, pero esta decisión fue motivada por el miedo y no por la obediencia.
Hoy es un buen día para que comes cada decisión basada en el amor y la obediencia voluntaria a nuestro amado Dios.
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Lecturas Devocionales para Damas 2023
“HIJA MÍA, ¡NO TENGAS MIEDO!”
Por: ARSENIA FERNÁNDEZ-UCKELE
Colaboradores: Gabriela Torres & Adriana Jiménez
