“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16).
El tema central de la Biblia es el maravilloso amor de Dios, que lo impulsó a obrar la salvación a favor de los seres humanos indignos. Ese amor lo mueve a salir a la búsqueda de alguien a quien favorecer. Él actúa así porque esa es su voluntad; Dios está decidido a salvarnos y nadie impedirá que obre en consecuencia.
Uno de los aspectos más escandalosos de la gracia es el hecho de que Dios es quien sale a buscarnos. Muchas veces hemos escuchado la idea de que debemos buscar a Dios, pero en realidad, bajo el dominio del pecado, al ser humano se le hace imposible buscar a Dios. Nuestra carne no quiere ni puede. A lo sumo podemos dejarnos encontrar por Dios. Es decir, cuando él se revela a nosotros y nos ofrece su amor y su gracia, podemos (y debemos) recibirlos. Es por eso que él hace todo lo que puede por darse a conocer, y ha tomado la decisión de salir a buscarnos, porque sabe que el miedo, las dudas y la ignorancia nos mantienen alejados y perdidos.
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Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2024
«ASÍ ES DIOS» Aprendiendo a conocer a Dios
Por: Pr Roberto Herrera
Colaboradores: Alexander Mora y Silvia García
