No sabemos lo que va a ocurrir, pero lo que sí sabemos es que tenemos el privilegio de entregamos a Dios como nuestro fiel Creador. Agradezcámosle por disponer de un refugio en la tribulación. Recordemos que Cristo es nuestros permanente apoyo en todo. Las promesas de la Palabra de Dios son abundantes, plenas y gratuitas.Dios está con nosotros y nos cuida.
Dios se revela en Cristo. Nuestro Salvador es la imagen del Dios invisible. iQué cerca del cielo podemos estar! «El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Juan 14: 9), declaró Cristo.
No malgastemos nuestras energíaen pos de los placeres. Nada ni nadie debe anteponerse a Dios. Necesitamos tener períodos de descanso: momentos separados para la meditación, la oración, y el refrigerio espiritual. Cristo anduvo haciendo bienes, sanando todo tipo de dolencias e impartiendo el perdón de todos los pecados, consolando a los tristes, disipando la tristeza con su presencia. Contemplémoslo; es la misma compasión y benevolencia de Dios. Busquemos al Señor. […] No olvidemos nunca que somos hijos de Dios. Es inútil preocuparse por lo que no se puede impedir. Cuando hayamos cometido un error, acudamos al compasivo Salvador y pidámosle perdón. Digámosle que lo que más deseamos es hacer su voluntad. Mostremos reverencia y respeto a Dios. Tengamos siempre presente que él cuida de nosotros y que su apoyo es constante en todas nuestras vicisitudes. «El Señor es bueno con todos, y se compadece de toda su creación» (Sal. 145: 9, RVC)
Es nuestro privilegio abrir nuestros corazones y permitir que entre el Salvador. Alabémoslo por el resplandor de su presencia. Reflejemos en nuestros rostros la luz del sol de su amor e introduzcámosla en nuestras palabras. Entonces su gozo estará en nosotros, y nuestro gozo será completo. […]
El espíritu de unidad, que proviene del cielo, ha de predominar en todo lo que hagamos. Este nos ligará el uno al otro y con Dios. Es necesario que experimentemos el amor de Cristo. Entonces nos amaremos unos a otros como Cristo nos amó.—Carta 81, 8 de mayo de 1903, dirigida al Dr. Daniel H. Kress, director del Sanatorio de Sidney, y a su esposa.
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Devocional Vespertino Para 2019.
“Alza Tus Ojos”
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Lisseth Orduz & Michelle Ramírez

AUNQUE UN VELO OCULTA el futuro, somos conocedores de las misericordias del Señor en el pasado. No podemos permitir que las dificultades nos desanimen. Hemos pasado por tribulaciones y estamos llamados a pasar nuevas dificultades. Hemos tenido que vivir experiencias nada agradables, y pueden repetirse. Hemos sido tentados, y los seremos de nuevo.